Formado en Universidad de Chile y con varios años de proceso en el club, Milovan Arredondo (20) atraviesa hoy un punto de inflexión en su carrera. El arquero finalizó su vínculo con la U y quedó como jugador libre, tras una temporada en la que buscó continuidad a préstamo en Audax Italiano.

En diálogo con En Cancha, Arredondo repasa su etapa en el cuadro azul, el complejo camino que le tocó recorrer lejos de las canchas, cómo se tomó la decisión del club de no renovarle contrato y recorrió los 8 años que tuvo en el club universitario.

“Desde los 12 años que estoy en la U, así que en lo sentimental fue difícil. Es el club donde me formé y donde pasé gran parte de mi vida”, parte diciendo el arquero.

Estuvo desde los 12 años en la U.
Milovan Arredondo. Estuvo desde los 12 años en la U.

La salida de Universidad de Chile y el cierre de una etapa

- Esta semana hablaste con Manuel Mayo y la dirigencia de Universidad de Chile. ¿Cómo se dio esa conversación y cómo te comunicaron que no seguías en el club?

Sí, esta semana fui a la U a conversar con Manu Mayo. Ahí me informó que no me iban a renovar el contrato. Me explicaron la situación de forma muy clara y directa. También me dijeron que, al ser un jugador formado en casa, si necesitaba seguir con mi recuperación en el club, las puertas estaban abiertas y que la U siempre iba a ser mi casa.

- ¿Cómo recibiste esa noticia desde lo personal?

Me lo tomé tranquilo, principalmente porque siempre fueron honestos conmigo. Nunca me ocultaron nada y siempre me hablaron de frente. Me dijeron que cualquier cosa que necesitara, podía llamarlos, que no era una desvinculación en el sentido de dejarme de lado.

- Aun así, emocionalmente debe haber sido un golpe importante…

Sí, claro. Pero trato de verlo desde un lado positivo. Quizás hoy no se dio la oportunidad de debutar y jugar en el primer equipo, pero más adelante puedo volver, pelear un puesto y, por qué no, llegar a ser arquero del primer equipo de la U.

- ¿Te quedaste con la espina de no haber debutado oficialmente en el primer equipo?

Sí, obvio que esa espina queda. Pero también entiendo que quizás no era el momento y que me faltaba madurez. Siempre se dice que el arquero madura más tarde. Hoy el objetivo tiene que ser otro: sumar minutos en otro equipo, demostrar y crecer, y después ver si se da la posibilidad de volver ya más maduro.

Su llegada a la U y los primeros pasos en el club

- ¿Cómo se dio tu llegada a Universidad de Chile?

Llegué referido por un entrenador de arqueros de ese tiempo, Bruno Vázquez. Me dijeron que me iban a observar, que querían verme entrenar para evaluar qué me faltaba y qué tenía de bueno. En un inicio no estaba contemplado quedarme, porque ya había cinco arqueros en la serie y yo iba a ser el sexto, pero finalmente decidieron dejarme.

- ¿Recuerdas cómo fue ese primer entrenamiento en la U?

Sí, lo recuerdo bien. El primer día entrené con una serie mayor, con arqueros más grandes, y al comienzo ni siquiera me di cuenta. Quizás la diferencia no se notaba tanto porque yo era alto, pero entrené con normalidad. A la semana me dijeron que había quedado en la U y que necesitaban mis papeles. Ahí recién tomé conciencia de lo que significaba.

- Cuando te confirman que quedas en la U, ¿qué sentiste tú y cómo lo vivió tu familia?

Estaba muy contento. Dar ese paso a un club grande como Universidad de Chile es muy importante. Obviamente también aparece el temor: el miedo a no jugar, a no ser considerado, porque a la U llegan los mejores. Pero siempre tuve la convicción de que tenía que luchar, trabajar y pelear por ser el número uno.

Disputó el puesto con Cristóbal Campos y Pedro Garrido.
Milovan Arredondo. Disputó el puesto con Cristóbal Campos y Pedro Garrido.

Recuerdos, competencia y crecimiento como arquero azul

- Mirando tu proceso formativo en la U, ¿qué recuerdos son los que más se te vienen a la cabeza?

Los recuerdos más fuertes están ligados a mis compañeros. Los viajes, las concentraciones y todo lo que se vive en las divisiones inferiores. Formé amistades para toda la vida. Viajábamos a jugar a Viña, tuvimos campeonatos en Argentina, que fueron experiencias muy lindas. Además, nuestra serie siempre peleaba arriba, por salir campeones, así que fue una etapa muy positiva.

- Si tienes que elegir tu mejor recuerdo con la camiseta de la U...

Un partido que jugamos en Argentina, en un campeonato, contra Peñarol, en el predio de Talleres de Córdoba. Ganamos ese partido y atajé un penal. Ese momento fue muy importante para mí, porque sentí que me consolidé dentro de la serie.

- En la U siempre hay mucha competencia en el arco. Compartiste con Cristóbal Campos, Pedro Garrido y luego con Ignacio Sáez. ¿Cómo viviste esa competencia?

Siempre fue una competencia fuerte, porque la U tiene a los mejores. Había arqueros extraordinarios, pero lo positivo es que siempre fue una competencia sana. Por ejemplo, Campos fue una excelente persona y siempre nos ayudó mucho. Esa competencia te exige y te hace crecer como arquero y como persona.

abre en nueva pestañaabre en nueva pestañaabre en nueva pestaña