
Universidad de Chile modificó temporalmente su lugar de trabajo en plena pretemporada. El plantel dejó el Centro Deportivo Azul (CDA) y trasladó sus entrenamientos a Pirque, específicamente al complejo del Sindicato de Futbolistas Profesionales (SIFUP).
Al sector sur de la capital se trasladaron dos jugadores que no están en los planes del cuerpo técnico, quienes continúan entrenando con normalidad junto al resto del plantel mientras se define su futuro.
Se trata de Renato Cordero y Federico Mateos, mediocampistas que mantienen contrato vigente por una temporada más con Universidad de Chile.

Durante la temporada pasada, Cordero defendió a Universidad de Concepción, mientras que Mateos jugó a préstamo en Ñublense. En la U ya trabajan en una salida para ambos futbolistas, ya sea mediante una transferencia definitiva o una nueva cesión.
Según información de En Cancha, han llegado propuestas por los dos jugadores, aunque ninguna ha logrado satisfacer plenamente a las partes involucradas.
El problema de Mateos en su trabajo de encontrar club
La situación de Federico Mateos presenta una dificultad adicional. Pese a arribar a Universidad de Chile en 2023 cumpliendo los años necesarios para optar a la nacionalidad chilena, el volante aún no obtiene la carta, lo que ha complicado su opción de encontrar club en el mercado local.
“Ya está hablado con la gente del club, vamos a ver otra alternativa. Mientras tanto, hay que seguir entrenando y mantenerse bien físicamente”, señaló el propio Mateos. Además, agregó: “Se están viendo opciones. Por suerte hay cosas, pero hay que afinar algunos detalles”, cerró.
Las salidas de Federico Mateos y Renato Cordero apuntan a ser de las últimas en el proceso del plantel de Universidad de Chile, entre los futbolistas que no están en los planes del director técnico Francisco Meneghini para la presente temporada.







