
Ignacio Tapia atraviesa días de adaptación y aprendizaje. Tras cuatro temporadas en Universidad de Chile, el defensor chileno de 26 años, inició oficialmente su primera experiencia en el extranjero, incorporándose al Atlético Grau de Perú.
En conversación con En Cancha, el zaguero confiesa que se trata de un proyecto que lo saca de la zona de confort y lo lleva a comenzar de cero, lejos del ruido y la exposición que implica vestir la camiseta azul.
Además, reveló los detalles detrás de su sorpresiva decisión y el análisis que realizó para llegar al pais incaico, luego de varias negociaciones que no concluyeron de una buena forma para continuar en Chile.
- ¿Cómo han sido estos días en este nuevo proyecto en Perú?
Han sido mucho de ir aprendiendo. Aprender de cada cosa que veo, de mis compañeros, del nuevo cuerpo técnico. No tanto de la ciudad, porque llegué directo a concentrar en un hotel por la pretemporada. Doble jornada todos los días, así que más que nada ha sido adaptarme rápido al grupo, a mis compañeros, porque eso es lo que me va a hacer todo más fácil de aquí en adelante.
- ¿Cómo se dio esto de llegar al fútbol peruano? Es una liga distinta, un equipo que está lejos de Chile geográficamente. ¿Cómo surgió todo?
Es una aventura y un desafío grande para mí, sobre todo en lo personal. No es como un equipo al que uno diga “voy a competir con los mejores” desde el nombre, pero era un desafío personal. Venía de unos años en los que no había jugado mucho en la U, y en este tiempo estuve negociando con varios clubes en Chile.
- ¿No te convenció seguir en Chile?
Siempre pasaba algo: alguna condición que no gustaba, cosas que no cerraban. Y en ese contexto salió la opción de Perú. A través de conocidos se contactaron con mi representante y me dieron la opción. Fue todo bastante rápido: un jueves o viernes aparece la posibilidad y al miércoles de la semana siguiente ya había aceptado la propuesta.
¿Le preguntaste a alguien o recibiste alguna influencia para tomar la decisión?.
- Necesita un cambio de aires. Salir de un club como la U, que es tan grande y tan lindo, no es fácil. Uno como futbolista tiene ese ego de querer estar siempre en los mejores lugares, con todas las comodidades. Lo analicé mucho con mi familia y con mis cercanos. No para que tomaran la decisión por mí, sino para escuchar opiniones y ver si estaba equivocado en lo que pensaba.

El nuevo comienzo de Ignacio Tapia en Perú
- Da la impresión que esta etapa en Perú es como empezar de cero...
Si. Me lo tomé como un desafío, porque es una liga poco conocida en Chile y probablemente no mucha gente la sigue, pero a mí me interesó el proyecto. Es un club que está en crecimiento, mostraron interés real en mí desde el primer momento. Insistieron, preguntaron, estuvieron encima. Eso no me había pasado con otros clubes. Yo siempre dije que, si salía de la U, tenía que ser a un equipo donde realmente me quisieran, donde confiaran en mí, para así poder darlo todo y mejorar tanto en lo personal como en lo colectivo.
- ¿También tiene que ver con alejarse un poco del ruido que genera un club tan grande como la U?
Sí, claramente. Salir de la U fue muy difícil y necesitaba alejarme un poco del fútbol chileno. Es un club del que uno nunca se quiere ir. Pero también hay que dejar el ego de lado del futbolista de querer estar en un equipo grande y ver la realidad, cuánto jugaste, cómo te fue en el proceso.
- ¿Sentiste que te costó mucho hacerte un lugar en la U?
Fueron cuatro años en un período complejo del club. Llegué en un momento muy difícil, donde la U peleaba casi el descenso. Muchos jugadores no se veían bien en ese contexto, no porque fueran malos, sino porque el proceso era complicado. Con los años eso fue mejorando. Pasamos de pelear el descenso a clasificar a copas internacionales, llegar a semifinales, salir campeones de Copa Chile, ganar la Supercopa, cortar la racha en los clásicos. Todo eso fue parte de un proceso que costó mucho y que implico una carga emocional importante.
- ¿Te gustaría volver a Chile pronto o hacer carrera en Perú?
Yo quería seguir en el fútbol chileno y demostrar que podía hacerlo bien. Cambiar la opinión que se tenía de mí. Pero apareció esta opción de Perú, donde me querían de verdad. Lo veo como una oportunidad para abrirme a otro mercado, crecer, aprender otra cultura, otro fútbol. Salir de la zona de confort. No es fácil, pero creo que es lo que más te hace mejorar.







