Universidad de Chile tiene todo listo para sumar a Marcelo Morales, uno de los refuerzos llamados a competir de inmediato por un puesto en el equipo que prepara Francisco Meneghini para la temporada 2026.

Su arribo no solo eleva la pelea con Felipe Salomoni en el lateral izquierdo, sino que, de paso, modifica un escenario mucho más sensible para el cuerpo técnico: el cumplimiento de los minutos Sub-21, una de las principales complejidades que enfrentará la U este año.

Porque más allá de lo futbolístico, la llegada de Morales termina por relegar a Diego Vargas, quien asomaba como una carta natural para cumplir con la regla. Ahora, la U tendrá que buscar y elegir quiénes deberán cumplir con una norma complicada.

Una regla exigente y sin margen de error

Para la temporada 2026, los clubes deberán cumplir con el 70% de los minutos totales disputados (1.890 minutos) por jugadores Sub-21, una cifra alta que obliga a tener, al menos, uno o dos futbolistas jóvenes con presencia sostenida durante el año.

En el caso de la U, el panorama cambió drásticamente respecto a temporadas anteriores. Hasta 2025, gran parte de esa carga recaía en Lucas Assadi, quien ya superó el rango etario y deja de computar como Sub-21.

Escándalo por camiseta de Universidad de Chile: filtración obliga a acción judicialLee tambiénEscándalo por camiseta de Universidad de Chile: filtración obliga a acción judicial

Uno de los planes iniciales de Meneghini era proyectar a Diego Vargas como lateral izquierdo con minutos importantes. El problema es que la llegada de Morales, sumada a la presencia de Salomoni, reduce considerablemente sus opciones reales de protagonismo.

En la evaluación interna, más allá de dudar de Vargas, la incógnita recayó en Salomoni, quien no cumplió con una buena pretemporada, sobre todo en materia defensiva. Su rendimiento, obligó a la dirigencia azul a buscar competencia.

El lateral era uno de los apuntados para sumar minutos sub-21.
Diego Vargas. El lateral era uno de los apuntados para sumar minutos sub-21.

Los nombres que pretenden sumar minutos

Ahora, entre los nombres que aparecen con más fuerza está Agustín Arce. El volante estuvo a préstamo en Deportes Limache, mostró personalidad e incluso fue nominado por Nicolás Córdova a la Selección Chilena.

El problema no pasa por su nivel, sino por el contexto. El mediocampo azul está poblado de nombres con jerarquía y buen rendimiento, lo que complica que Arce pueda consolidarse como titular o, al menos, como un jugador con continuidad suficiente.

Otra opción es Ignacio Vázquez, extremo por izquierda que también ha sumado varios minutos profesionalmente. Su principal obstáculo es su posición, y es que en esa zona la U tiene a Lucas Assadi, uno de los futbolistas más determinantes del plantel.

Otro que puede sumar es Bianneider Tamayo, quien viene de una buena experiencia a préstamo en Unión Española, pero que aparece como una alternativa más desde la rotación.

Si bien dejó buenas sensaciones en Santa Laura, hoy no asoma como titular ni como un futbolista llamado a cargar con la continuidad que exigen los minutos Sub-21.

El volante puede ser uno de los principales encargados de cumplir la regla.
Agustín Arce. El volante puede ser uno de los principales encargados de cumplir la regla.

El comodín que ya no existe

A este escenario se suma un cambio reglamentario clave que golpea directamente a la U. Desde 2026, ya no se podrán sumar minutos Sub-21 solo por convocatorias a selecciones juveniles, una herramienta que había sido fundamental en años anteriores.

Ahora, solo podrán computar esos minutos los jugadores hasta el 31 de diciembre de 2008, inscritos en el plantel adulto, y que además disputen al menos tres partidos oficiales en el torneo. Es decir, se terminó la posibilidad de sumar 60 minutos automáticos con futbolistas que ni siquiera debutaban en Primera División.

Un golpe directo para clubes con canteras numerosas como Universidad de Chile y Colo Colo, que habían sabido sacar ventaja de ese mecanismo.

Un problema sin solución inmediata

Hoy, el gran dilema de Meneghini es claro: no hay un Sub-21 que se proyecte como titular indiscutido, ni tampoco uno que, por contexto, tenga asegurada una continuidad cercana a la exigida por la regla.

Las alternativas existen con Arce, Vásquez, Tamayo y otros juveniles, pero todas dependen de decisiones deportivas complejas o apuestas que, de no resultar, pueden terminar condicionando la temporada completa.

Sobre ese tema, Francisco Meneghini ya dejó clara su visión a principio de año: “Hay una regla que cumplir con los minutos juveniles, pero no podemos permitir que eso nos debilite como equipo. Tiene que cumplirse de manera natural, porque el rendimiento de los jugadores formados en casa así lo debe marcar”.

“No soy mucho de mirar el carnet de identidad a la hora de elegir un jugador. Creo que el talento joven es muy importante para el club, porque es capital del club. La institución invierte mucho en la formación y son futbolistas que ya conocen lo que significa estar acá“, agregó.

Por el momento, en Universidad de Chile siguen analizando la situación. No hay un jugador apuntado a cumplir con la regla, sin embargo, esperan que este no sea un problema que marque la temporada.

El primer examen está programado para este viernes, donde a partir de las 20:00 horas Universidad de Chile recibirá a Audax Italiano en el Estadio Nacional.

abre en nueva pestañaabre en nueva pestañaabre en nueva pestaña