
Universidad de Chile comenzó con un empate su periplo por la Liga de Primera 2026. En un encuentro marcado por los incidentes en las tribunas, los azules terminaron 0-0 ante Audax Italiano.
Dejando de lado los desmanes, o intentando hacerlo, Francisco Meneghini, entrenador de los estudiantiles, habló con los medios en la conferencia de prensa y analizó lo que fue su debut oficial por los puntos con el buzo de los laicos.
“Destaco mucho el carácter del equipo”
Cuando el cronómetro marcaba los 20 minutos de juego, Felipe Salomoni fue expulsado tras un codazo a un jugador rival, lo que obligó a que Paqui cambiara de inmediato su idea inicial con el fin de sostener el cero en su arco.
“Destaco mucho el carácter del equipo. Creo que, ante una adversidad muy marcada y muy temprano, el equipo mostró carácter, mostró ganas. Nuestro mejor momento fue el final del primer tiempo, cuando ya nos habíamos acomodado bastante bien. Comenzamos el segundo tiempo con otro remate de Lucas (Assadi); en total, creo que tuvimos tres chances a través de incursiones suyas por el lado izquierdo”, comenzó señalando el DT.

“Imagino la frustración de los jugadores dentro de la cancha, pero siempre respondieron, siempre empujaron. La verdad, no era el partido que queríamos que se diera”, agregó el ex O’Higgins que luego valoró la mejoría en relación a lo que fue el encuentro contra Universitario en Perú.
“El equipo demostró estar lo mejor que se puede estar en una fecha uno, con un periodo preparatorio más corto que el año pasado. En 2025 hubo cinco semanas antes del primer partido; ahora fueron cuatro. Hizo un esfuerzo muy grande y pudo sostenerlo. Todos se entregaron por completo. Después jugamos un rato con dos menos, que es muchísimo en el fútbol profesional. Más allá del periodo preparatorio, hay cosas por mejorar y habrá partidos distintos”, indicó.

“Desgastante mentalmente”
Si bien Meneghini evitó entrar en declaraciones polémicas por los incidentes en la galería sur del Nacional, de todas formas el técnico enfatizó que este tipo de actos no ayudan en nada a sus dirigidos.
“Terminaron todos totalmente exhaustos, no solo por lo físico, sino también por lo mental. En todo ese tiempo iban pasando cosas; fue un partido muy desgastante mentalmente y por eso lo destaco. Incluso para mí, desde afuera, fue un esfuerzo extra estar todo el tiempo conectado con lo que iba pasando. Veíamos lo que ocurría afuera, entonces eran muchos matices”, dijo.
“El fútbol tiene que ser una fiesta y hoy hubo cosas que no estuvieron bien. Más allá de si se debía suspender o no, nuestra función es tratar de estar lo más conectados posible con el juego y, cuando está parado, hablar con los jugadores, porque es una situación difícil para todos”, cerró.








