
El inicio de temporada ya abrió los primeros análisis al interior de Universidad de Chile. La incertidumbre que rodea el próximo duelo ante Huachipato, sumado a las sensaciones que dejaron las primeras presentaciones del equipo en 2026, instalaron tempranamente conversaciones puertas adentro.
El empate sin goles frente a Audax Italiano no solo dejó conclusiones futbolísticas, sino que también motivó una revisión más estructural. Tras ese encuentro, la gerencia deportiva sostuvo una reunión con el técnico Francisco Meneghini para evaluar el arranque de temporada y el rendimiento del equipo.
La petición que puso sobre la mesa
Fue en ese contexto donde el entrenador manifestó su deseo de sumar una pieza más al plantel, fundamentalmente un extremo, alegando que todavía el equipo no contaba con un especialista en esa posición.
La solicitud apuntaba a características y no se habló de un nombre propio. El análisis interno del cuerpo técnico detectó que, en este inicio de año, el equipo ha carecido de mayor profundidad por bandas y desequilibrio en el uno contra uno.
En esa línea, Meneghini planteó que la incorporación de un puntero podía sumar variantes ofensivas, sobre todo pensando en partidos cerrados o escenarios donde la U deba asumir mayor protagonismo.

La petición, sin embargo, fue descartada de plano por la concesionaria, en este caso, por la gerencia deportiva liderada por Manuel Mayo.
Desde la dirigencia se le transmitió al entrenador que el club ya cumplió con todos los requerimientos que el propio DT había trazado al inicio de la pretemporada, tanto en puestos específicos como en nombres propios que fueron gestionados durante el mercado.
El pasado martes, el propio gerente deportivo Manuel Mayo ya había esbozado que el plantel estaba cerrado de cara al 2026: “No quiero asegurarlo porque pueden pasar situaciones. Estamos atentos, la secretaría no para en todo el año, pero ya están incorporados todos los jugadores que definimos con el cuerpo técnico”.

Una reunión en buenos términos… pero con una señal
Pese a la negativa, la reunión se desarrolló en buenos términos y dentro de los conversaciones habituales de planificación deportiva. No hubo tensión ni tampoco una ruptura entre ambas partes.
De todas formas, la instancia también dejó ver una señal: desde la dirigencia ya comienzan a exigir respuestas del plantel, especialmente considerando que el mercado fue potente y que varias de las incorporaciones llegaron por expresa solicitud del cuerpo técnico.
Las primeras presentaciones de la U en 2026 —más allá de los factores extradeportivos que también han rodeado al club— han dejado sensaciones futbolísticas que hoy están bajo las esperadas.
El funcionamiento ofensivo y sobre todo la poca generación de ocasiones como aspectos en evaluación, justamente los puntos que explican la petición realizada por Meneghini en la reunión posterior al debut.
Con el calendario avanzando y el duelo ante Huachipato aún en suspenso, el técnico deberá buscar respuestas dentro del plantel, luego de una solicitud que no encontró apoyo en la dirigencia azul.








