
Benjamín Aravena (21) tomó una decisión que, para muchos juveniles formados en clubes grandes, no es sencilla: salir a préstamo para sumar minutos y acelerar su crecimiento. El delantero de Universidad de Chile hoy defiende a Unión San Felipe en la Primera B, convencido de que era el paso necesario para consolidarse en el profesionalismo.
En esta segunda parte de la conversación que tuvo con En Cancha, el atacante explicó que apenas supo de la opción de partir al Valle del Aconcagua, no dudó.
“Estaba haciendo la pretemporada en la U y apenas supe de la opción dije que me quería ir a jugar. Esta oportunidad no la podía perder. Yo quería jugar sí o sí, y creo que eso le gustó a la gente de San Felipe, que vieran mis ganas de estar y de aportar al club”, señaló.
El atacante de 21 años también admitió que asumir que el debut no siempre será en el club donde uno se formó es un proceso complejo, especialmente en una institución como Universidad de Chile.
“El jugador que se cría en un club grande siempre piensa en debutar ahí. Pero a veces no está la posibilidad. Yo siempre dije: si no es en la U, será en otro lado. Nunca me cerré, pese a que estuve desde los siete años ininterrumpidos en el club”, afirmó.

La presión tras el debut
Ya instalado en San Felipe, Aravena enfrenta el desafío de sostener el nivel mostrado en su primer partido, donde entregó una asistencia. “La presión es grande, pero me la pongo yo mismo. Si hice un buen partido contra Wanderers, de aquí para arriba tiene que ser. No puedo bajar el rendimiento. Tengo que seguir exigiéndome, cuidarme en las comidas, yendo al gimnasio y recuperándome bien. Ser profesional”, sostuvo.
En lo colectivo, el delantero tiene claros los objetivos del equipo tras el descenso sufrido la temporada pasada. “Demostrar el jugador que soy y mis cualidades. Como equipo, ojalá pelear la liguilla y subir a Primera. El año pasado el club peleó por el descenso y los refuerzos llegaron para mejorar y competir”, comentó.
Aravena no esconde su ilusión por esta etapa: “Me faltaba esta oportunidad para demostrar lo que soy. Salir de la U, venirme solo a otra ciudad, me ha hecho madurar mucho como persona. Yo pienso todos los días en jugar”.
Madurar lejos de Santiago
Uno de los cambios más significativos para el joven atacante ha sido dejar Santiago y adaptarse a una ciudad más pequeña como San Felipe. “Sí, ha sido difícil. En Santiago estaba con mi familia. Igual ya estaba medio acostumbrado a vivir sin mis papás, porque se fueron en 2024 y yo vivía con mi hermano, mi cuñado y mi sobrino. Pero cambiar de ciudad ha sido lo más difícil”, relató.
Sobre su nueva rutina, agregó: “San Felipe es un lugar chico, bonito, pero con poco para distraerse. Uno descansa en la casa o comparte con compañeros, pero no es lo mismo que Santiago”.
Sin embargo, entiende que ese contexto también puede jugar a favor de su crecimiento profesional. “Sí, acá no hay muchas distracciones”, reconoció.
Aravena tiene que volver a la U para 2027
Aravena partió a préstamo por una temporada y, en principio, debería regresar a Universidad de Chile al término del año. Mientras tanto, su foco está claro: sumar minutos en la Primera B, consolidarse y volver más maduro a la U, el club donde se formó y al que espera retornar con más experiencia y rodaje.








