
Esta semana volvió a instalarse un debate que se ha hecho cada vez más frecuente en el fútbol chileno: la realización de recitales en los estadios. Si bien estos eventos generan importantes ingresos para la administración de cada recinto, también provocan complicaciones deportivas, especialmente para los clubes que ejercen su localía allí.
Uno de los equipos más afectados es Universidad de Chile, que desde su regreso al Estadio Nacional Julio Martínez Prádanos ha enfrentado reiterados problemas para programar y disputar sus partidos en el recinto de Ñuñoa debido a conciertos y otros espectáculos masivos.
Horacio Rivas y el debate por el estadio propio
En conversación con En Cancha, el histórico exjugador azul Horacio Rivas fue enfático al abordar la necesidad de que la U cuente con un estadio propio. “Está claro que nosotros deberíamos optar por un estadio. Es una necesidad, pero a la misma vez una ilusión muy grande”, señaló.
Rivas también apuntó a la responsabilidad de las autoridades en el futuro del principal recinto deportivo del país: “Hay dos cosas que deberían planteárselas y replanteárselas de buena forma, sobre todo los gobiernos de turno”.

El futuro del Estadio Nacional y los cambios estructurales
El exdefensor reconoció la relevancia histórica del Estadio Nacional y su condición de monumento nacional, pero advirtió que eso no puede frenar las decisiones estructurales que requiere.

“Todos sabemos que el Estadio Nacional es un monumento nacional y eso en respeto por la historia, por lo que se ha vivido, pero creo que hay que vivir un poco la realidad, ya que el recinto obligadamente necesita cambios profundos”, expresó.
Además, criticó las remodelaciones superficiales que se realizan antes de grandes eventos: “Cuando digo cambios profundos no es renovarlo, porque siempre se ha hecho cada vez que hay un espectáculo grande, se invierten varios millones de dólares pintando y cambiando asientos, entre otras cosas, y al final queda igual. Ahora vemos la misma estructura y sobre todo vivimos los mismos problemas”.
Rivas incluso advirtió sobre posibles consecuencias si no se actúa a tiempo: “Duele el alma decirlo, por la historia, porque es un monumento nacional y hay que tenerle respeto a toda esa gente por lo que se vivió en su momento, pero hay que cambiarlo porque en algún momento va a tener fallas estructurales importantes”.
¿Comodato o nuevo estadio para la U?
En su reflexión, el exjugador también planteó que el club debería involucrarse directamente en la administración del recinto. “Ahí es donde se debería involucrar la U directamente. El Estadio Nacional no se puede perder”.
Incluso abrió la puerta a que el club obtenga el estadio en comodato o construya uno nuevo: “Una opción es que la U se adjudique en comodato o llegar a alguna relación con el Estadio Nacional, para que tengamos un estadio para la U, el fútbol chileno y que siga sirviendo como un estandarte y un monumento nacional”.
Sobre la posibilidad de levantar un nuevo recinto en sectores como La Cisterna o Curacaví, fue claro respecto a la capacidad que debería tener: “Hoy no puedes hacer un estadio para 35 mil personas, tienes que hacer uno para 50 mil personas mínimo. Ese es el desde”.
Finalmente, Rivas hizo un llamado a modernizar la infraestructura deportiva del país sin borrar la historia: “Invito a este gobierno de turno, al próximo y a los que vengan, que no se borre la historia, pero que se potencie, porque no podemos vivir en el amateurismo. Todos los países cuentan con un estadio de primer nivel”.







