
Octavio Rivero se ha transformado en un fuerte dolor de cabeza para Universidad de Chile en el inicio de la temporada. El delantero uruguayo apenas ha podido disputar dos partidos oficiales y ha sido baja en los últimos compromisos debido a una rebelde sinovitis en la rodilla izquierda.
El panorama del charrúa no es alentador. Actualmente, no entrena con el resto del plantel, ni siquiera de forma diferenciada. De hecho, el atacante se encuentra enfocado exclusivamente en trabajos de recuperación y terapia, sin realizar fútbol junto a sus compañeros.
Ante este escenario, en la U ya manejan un plan para definir si podrá volver con normalidad o si, finalmente, deberá pasar por el quirófano.

La “prueba de fuego” que evaluará la U
Según información que maneja En Cancha, en el Centro Deportivo Azul pretenden realizar una verdadera “prueba de fuego” con el futbolista, una vez que reciba el alta médica.
La evaluación será simple pero determinante: cuando Rivero vuelva a jugar, el club analizará si puede competir sin molestias en la rodilla. En caso de que el dolor persista y le impida rendir con normalidad, el siguiente paso será una intervención quirúrgica.
Por ahora, tanto el jugador como el club intentan evitar esa opción. Una operación significaría que Rivero estaría fuera de las canchas por un largo periodo, con una recuperación estimada entre dos y tres meses.
Una lesión compleja
La situación médica del delantero no es sencilla. Según explicó Emisora Bullanguera, se trata de una lesión que afecta el cartílago y el hueso, lo que provoca dolor e inflamación.
Ese proceso genera acumulación de líquido en la rodilla, lo que finalmente deriva en la sinovitis que hoy mantiene al atacante al margen de las convocatorias.
El técnico de la U, Francisco Meneghini, también se refirió al tema y explicó que Rivero se encuentra en un tratamiento que incluye extracción de líquido en la rodilla, procedimiento que busca aliviar la inflamación en la zona afectada.
¿Se apura su regreso?
Mientras tanto, el cuerpo técnico analiza alternativas en ofensiva. Según informó este medio, ante la urgencia que enfrenta Meneghini en ataque, existe la idea de intentar apurar su regreso para el partido del lunes ante Universidad de Concepción.
Sin embargo, la posibilidad se ve compleja. Rivero no ha entrenado con normalidad durante las últimas seamanas, por lo que su presencia en ese encuentro aparece como poco probable.
Por ahora, en Universidad de Chile seguirán evaluando su evolución. La gran incógnita es si el uruguayo logrará volver sin dolor o si la esperada “prueba de fuego” terminará confirmando la necesidad de una operación.







