
A partir del martes, tras la salida de Francisco Meneghini de Universidad de Chile, inmediatamente en el CDA desempolvaron la lista de posibles entrenadores del primer equipo e iniciaron la búsqueda del nuevo líder del Romántico Viajero.
Como suele ocurrir en estos casos, el modus operandi es muy claro y consiste en empezar a llamar a varios de los técnicos que cumplan con el perfil buscado. En esta conversación, se hace lo que en el fútbol se conoce como “preguntar condiciones”.
Así, poco a poco la lista se irá reduciendo, algunos se irán descartando, otros irán tomando fuerza, hasta llegar a una terna que presentar al directorio.
Con esto claro, a los directores técnicos que ya habían llamado desde el CDA, en las últimas un nuevo, y sorprendente, nombre fue contactado por Manuel Mayo: Esteban Solari.

Esteban Solari es opción en la U
Según lo indicado por el periodista argentino Nahuel Ferreira, el ex Everton tuvo ya conversaciones con el elenco chileno, el que estaría dispuesto a ofrecerle un contrato igual al que por estos días gana en México con el Pachuca.

Con 20 puntos en 10 partidos jugados de la Liga MX, actualmente el equipo de Solari marcha en la cuarta posición del torneo, a solo 5 puntos del líder Cruz Azul, lo que tiene al entrenador bastante conforme y tranquilo en Norteamérica.
Si bien el DT no descartó por completo la opción de firmar en los laicos, sí habría dejado en claro que el movimiento sería complicado, ya que en su actual equipo mantiene contrato hasta junio de este año y, como todos saben, la idea de los universitarios es no tener que pagar cláusulas ni nada que involucre a otros equipos.
Más allá de que la opción del argentino se pueda dar o no, de todas formas sí llama la atención el nombre de un entrenador que ya tuvo un discreto paso por el fútbol chileno.
El 2024, cuando Esteban Solari estuvo en Everton, los viñamarinos quedaron en el séptimo lugar de la tabla, algo que a priori no parece tan malo, pero que sí lo es si pensamos que aquella temporada la inversión del Grupo Pachuca en el plantel apuntaba mucho más alto. De hecho, tras el fin de la campaña ambas partes decidieron separar caminos.
Contabilizando también los partidos de Copa Chile, donde quedó eliminado en octavos de final precisamente a manos de la U, en el Oro y Cielo el entrenador registró 32 partidos, que se desglosan en 14 triunfos, 8 empates y 10 derrotas.








