La rectora de la Universidad de Chile, Rosa Devés, emitió una nueva advertencia formal dirigida al presidente de Azul Azul, Michael Clark. El documento subraya la preocupación de la Casa de Estudios por el manejo de la seguridad y el resguardo de la identidad institucional en los eventos deportivos de la temporada 2026.

La autoridad académica enfatizó que el uso del nombre y los símbolos de la universidad están sujetos a un contrato que exige estándares específicos de convivencia. Según Devés, la actual administración de la sociedad anónima debe intensificar las medidas para evitar el daño reputacional a la institución educativa.

“La Universidad de Chile no es solo un nombre comercial; representa valores que deben verse reflejados en el estadio. Hemos solicitado a Michael Clark un plan de acción concreto y fiscalizable para erradicar conductas que se alejan de nuestra misión”, señaló la rectora este miércoles.

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No descartan revisar los términos de la concesión con Azul Azul

Desde la rectoría no descartan revisar los términos de la concesión si persisten los incumplimientos en materia de seguridad. Esta advertencia surge en un contexto de alta presión sobre la dirigencia de Azul Azul por parte de la comunidad universitaria, que demanda mayor control sobre las operaciones del club.

El emplazamiento también incluye la solicitud de transparencia en la toma de decisiones internas de la concesionaria. La Universidad de Chile posee representación en el directorio de la sociedad anónima, desde donde se ha instado a un cambio en la política de relación con los aficionados y el cumplimiento de la ley.

La rectora de la Universidad de Chile, volvió a poner su mirada en la gestión de Azul Azul. Agencia Aton
Rosa Devés La rectora de la Universidad de Chile, volvió a poner su mirada en la gestión de Azul Azul. Agencia Aton

El contrato de concesión firmado en 2007 establece cláusulas sobre el “buen nombre” de la universidad. El incumplimiento de estas obligaciones podría facultar a la Casa de Estudios para iniciar procesos de arbitraje o solicitar la rescisión del convenio si se comprueban negligencias en la gestión.

La supervisión de la Universidad de Chile sobre el equipo de fútbol se ha vuelto más estricta durante el mandato de Rosa Devés. La académica ha manifestado anteriormente que la autonomía de la concesionaria no exime a los directivos de responder por el comportamiento de la marca deportiva en el espacio público.

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