
El recordado lateral izquierdo Rodolfo Arruabarrena entra perfectamente en la galería de ídolos de Boca Juniors. No es que se haya cansado de ganar títulos en ese club, pero en La Bombonera tienen un recuerdo muy particular: final de la Copa Libertadores de 2000, ante Palmeiras, y gracias a dos goles suyos la corona se fue a la vidriera Xeneize.
El Vasco es un futbolista de los clásicos del continente, reconocible y, aunque no se crea, sigue muy de cerca la actualidad del fútbol chileno. ¿Por qué? Principalmente, porque hizo muy buenas migas por estos lados, ya que su último club como jugador fue Universidad Católica, en 2010, donde también salió campeón.
Hoy es entrenador y está avecindado en España. Toma el teléfono para contestar el llamado de En Cancha y sorprende por cuán minuciosamente sigue nuestra actualidad y, sobre todo, la de Universidad de Chile.

Rodolfo Arruabarrena le pone fichas a Marcelo Morales
Como dejó tan buen recuerdo por estos lados, no pocas veces ha sido vinculado con el fútbol chileno. Él mismo cuenta que estuvo cerca de venir a dirigir acá: “Sí, he tenido algunas posibilidades en su momento. En algunas no llegamos a un acuerdo económico, en otras no me convenció el plantel y en otras se decidieron por otros entrenadores. Pero sí, estoy en contacto. Uno de mis últimos videoanalistas es chileno, Camilo (Sánchez), quien conoce mucho el fútbol juvenil y nos ayudó bastante en mi último equipo (Al-Taawoun de Arabia Saudita), dice.

Entonces, el Vasco hace una revelación sorprendente: “Traté de llevarme a Marcelo Morales, el lateral izquierdo de la U, que en ese momento estaba en conflicto con el club”.
-¿Se lo quiso llevar a Arabia Saudita? ¿Qué pasó?
-Lamentablemente no pudimos llegar a un acuerdo y llevé a un chico venezolano, Renné Rivas, que anduvo muy bien y hoy está en Emiratos. Morales finalmente se quedó, ahora está jugando y veo que le están dando la posibilidad de ser titular. Espero que lo pueda aprovechar. Es un chico con muchísimas condiciones; es verdad que debe cuidarse un poco en lo físico, pero me han dicho que va a ser papá y eso le vendrá bien para madurar.
-¿Qué le gustó tanto de Marcelo Morales para querer ficharlo?
-Tiene carácter, personalidad y buen golpeo. Es encarador. Tal vez en aquel momento había que pulirle algunas cuestiones defensivas. Para mí, si no se equivoca él, es el futuro lateral izquierdo de la selección chilena. Hay una camada de buenos chicos en Chile; después dependerá del nivel de ellos, del compromiso, de la profesionalidad y de que los clubes los pongan o no.
-El interminable debate sobre recambio...
-Hay un grupo de jugadores interesante y ojalá le puedan dar resultados a la Selección. El recambio les toca a todos. Lamentablemente a Chile le ha costado un poco más porque venía de una camada de jugadores espectaculares, como Medel, Vidal, Alexis, Vargas. Es una generación que le dio muchísimas alegrías al hincha chileno. Ahora viene un proceso en el cual hay que tener paciencia, aunque sé que en el fútbol esa palabra cuesta, pero hay materia prima. Ya que hablamos de la U, ahí tienen tres o cuatro que pintan bien.
-Además de Morales, ¿qué otros nombres destaca?
-Están Lucas Assadi, Ignacio Vásquez... tienen varios. Espero que por el bien del fútbol chileno puedan tener esos minutos, sumen experiencia, agarren partidos y puedan irse a ligas europeas para que la Selección y el país se vean beneficiados.

El recuerdo de Juan Antonio Pizzi
Para que Rodolfo Arruabarrena jugara en Chile, un rol fundamental jugó el ex DT de La Roja Juan Antonio Pizzi.
-Usted ha estado con técnicos muy ligados al fútbol chileno, como Juan Antonio Pizzi, a quien le tocó esa transición entre los históricos y el recambio. ¿Cree que le faltó tiempo o que debieron esperarlo más?
-Juan los agarró todavía en un buen nivel a esos jugadores que le dieron tantas alegrías, de hecho consiguió la Copa América con ellos. Cuando hablo de paciencia, me refiero a estos últimos años. Ahora es el momento de tenerla. Es difícil, lo entiendo, porque el aficionado chileno quiere ver a su equipo en el Mundial, pero ahora hay que formar, capacitar y tratar de armar un buen grupo. Para eso debes tener entre 35 y 40 jugadores en un buen nivel.
-Más la cuota de experiencia que no puede faltar...
-Obviamente, dentro de esa nómina habrá algunos con experiencia, pero repito: por lo que veo, hay chicos interesantes en la liga chilena. Uno tiene conocimiento y amigos allá, pero sé que también hay jugadores en otras ligas, como en México, donde he estado viendo a equipos como Mazatlán y veo al muchacho Josué Ovalle; va muy bien también...







