
La lesión de Nicolás Ramírez complica a Universidad de Chile y abre una gran oportunidad en la defensa. El zaguero estará al menos dos semanas fuera tras sufrir un desgarro en el duelo ante Deportes La Serena, lo que obliga a Fernando Gago a mover piezas en una zona clave del equipo.
El principal beneficiado podría ser Franco Calderón. El defensor argentino, que llegó en 2024 desde Unión de Santa Fe, fue un pilar en la zaga azul durante las últimas dos temporadas y lo que alcanzó a estar Francisco Meneghini, pero perdió terreno con la llegada del actual técnico y pasó a ser alternativa.
Ahora, con la baja de Ramírez, Calderón tiene una oportunidad inmejorable para recuperar protagonismo y volver a instalarse como titular. En la presente temporada suma 12 partidos disputados, nueve de ellos desde el arranque, aunque solo uno bajo la conducción de Gago.

Tamayo le pelea el lugar a Calderón
Sin embargo, no lo tendrá fácil. En la interna también asoma como opción Bianneider Tamayo, quien por perfil aparece como el reemplazante natural del central por izquierda, puesto que ocupaba Ramírez antes de su lesión.

La decisión comenzará a definirse desde hoy, con el regreso a los entrenamientos en el Centro Deportivo Azul, donde Gago deberá elegir al sustituto de uno de sus titulares indiscutidos de cara a los próximos desafíos.
En paralelo, el caso de Calderón suma un ingrediente extra: su contrato con Universidad de Chile finaliza a fines de este 2026, por lo que desde mitad de año ya podrá negociar como jugador libre para marcharse sin costo al término de la temporada.
Un escenario que aumenta la presión sobre su rendimiento en las próximas semanas, donde buscará convencer al cuerpo técnico y, de paso, definir su futuro.







