Universidad de Chile volvió a tropezar este domingo en La Calera. El conjunto azul cayó 1-0 ante los Cementeros en el estadio Nicolás Chahuán Nazar, en un resultado que prácticamente lo deja casi sin opciones en la fase de grupos de la Copa de la Liga.
Pero el resultado no fue lo único malo que se llevó la U desde la Quinta Región. Sobre el cierre del partido, Matías Zaldivia pidió el cambio de forma inmediata por una molestia muscular y tuvo que ser reemplazado por Bianneider Tamayo.
Sufre la defensa de la U
El defensor sintió la lesión y no pudo seguir, una imagen que ya empieza a ser repetitiva en los últimos meses y que abre un nuevo signo de interrogación de cara a lo que viene.
El problema es que la posible baja de Zaldivia llega en el peor momento posible para la zaga azul. Nicolás Ramírez se desgarró la semana pasada y estará al menos dos semanas más fuera de las canchas, mientras que Marcelo Morales tampoco podrá jugar el próximo fin de semana ante Cobresal por acumulación de tarjetas.
Si la lesión de Zaldivia se confirma, Fernando Gago se quedaría prácticamente sin centrales naturales, con Franco Calderón como única opción de experiencia en una línea defensiva que el técnico argentino ha intentado sostener pese a las constantes bajas.
En conferencia de prensa, el propio Gago se refirió al estado del defensor sin entregar mayores certezas. “Matías (Zaldivia) se hará los estudios, veremos si tiene alguna lesión. Hoy es muy difícil saber. Sí sintió una molestia”, señaló el DT.
La situación de Zaldivia se suma a una lista que ya pasa de la docena. En lo que va de la temporada 2026, 15 jugadores del plantel azul han pasado por la enfermería, la mayoría por desgarros musculares.
Consultado por la situación, el entrenador prefirió bajarle el perfil: “Es parte del juego (las lesiones). Lógicamente nos gustaría contar con todos, pero afortunadamente tenemos un plantel para poder afrontar este tipo de situaciones”.
Vuelven las alarmas con Charles Aránguiz
Otro punto que llamó la atención en La Calera fue la salida de Charles Aránguiz al entretiempo, justo cuando el Príncipe regresaba a la titularidad tras recuperarse de su última molestia.
El cambio no respondió a una decisión netamente táctica y Gago explicó las razones: “Charles salió porque se sentía apretado, un calambre. Sintió un poquito de vuelta en el sóleo y por precaución lo sacamos. Su ingreso era para tener más continuidad en el juego, más circulaciones y no sufrir esas pérdidas”.
Un episodio que, sin ser de gravedad aparente, vuelve a poner el foco en el delicado manejo físico de un jugador que viene arrastrando complicaciones desde marzo.
La U tendrá poco tiempo para rearmarse. El próximo domingo, los azules deberán viajar hasta El Salvador para enfrentar a Cobresal por la Liga de Primera, un partido en el que Gago deberá rearmar sí o sí su defensa y esperar que el parte médico no le siga sumando nombres a una enfermería que ya parece no tener fin.