
La actual jugadora de Colo Colo, Michelle Olivares, reveló una llamativa historia sobre sus inicios en el fútbol. Pese a que hoy viste la camiseta alba, confesó que en su adolescencia hizo “todo lo posible” para no quedar en Universidad de Chile, club donde finalmente debutó, se reencontró con el fútbol y permaneció durante varias temporadas.
Olivares contó que su primera experiencia en Colo Colo terminó siendo decepcionante y que incluso llegó a desencantarse del fútbol. “Lo pasé pésimo. Me desilusionó por completo el fútbol, Colo-Colo me desilusionó mucho”, recordó en conversación con el programa “Que no pase piola”.

Sin embargo, una promesa familiar terminó cambiando su camino. Su tío, una figura muy importante para ella, le pidió que al menos se fuera a probar a Universidad de Chile. Aunque aceptó, la futbolista reconoció que no quería estar ahí desde el primer día.
“Llegué al CDA y dije: ‘No quiero entrar, no quiero estar aquí, me quiero ir a la casa’”, relató, agregando que “no era de ese equipo”. De hecho, aseguró que durante las primeras semanas intentó de todo para no ser seleccionada. “Te juro que traté de hacer de todo para no quedar”, confesó entre risas, recordando incluso que llegó a romperse el short para evitar continuar.
Pero el ambiente que encontró en el Centro Deportivo Azul terminó cambiando completamente su percepción. A diferencia de su experiencia anterior, aseguró que en la U se sintió acogida desde el inicio. “Las niñas me recibieron súper bien. Fue totalmente diferente a cómo había sido en Colo Colo”, explicó.
Ese cambio de ambiente fue clave para que terminara quedándose en el club. Michelle Olivares no solo debutó en Universidad de Chile, sino que volvió a enamorarse del fútbol.
“Me reencanté con el fútbol porque me había desencantado”, afirmó, destacando además el apoyo de los hinchas azules al fútbol femenino, algo que también influyó en su decisión de permanecer en el equipo por varios años.
La futbolista recordó especialmente una final disputada en el Estadio Santa Laura, donde la masiva presencia de fanáticos azules le dejó una huella profunda. “Es otra cosa jugar y que la hinchada esté ahí”, cerró.








