El cierre de la primera rueda encuentra a Universidad de Chile en un momento incómodo. El empate 2-2 ante Unión La Calera, después de ir ganando por dos goles, dejó una sensación amarga que se sumó a un puñado de actuaciones irregulares bajo la conducción de Fernando Gago.
La paciencia del hincha azul, que llegó ilusionado con el proyecto del argentino, empieza a terminarse. En ese escenario, el técnico tomó una determinación que difícilmente caerá bien en las tribunas.
Para el duelo pendiente ante O’Higgins, que pone fin a la primera rueda del Campeonato Nacional 2026, Gago apunta a repetir prácticamente el mismo once que viene utilizando.
La continuidad de nombres no es un dato menor. Buena parte del malestar de los seguidores del Romántico Viajero apunta justamente a la insistencia del entrenador con un equipo que no termina de convencer, sobre todo de mitad de cancha hacia adelante.
La formación que repetiría Gago
La oncena que prepara el cuerpo técnico tendría a Gabriel Castellón bajo los tres palos. En defensa formarían Fabián Hormazábal, Nicolás Ramírez, Bianneider Tamayo y Marcelo Morales, con Franco Calderón entre las ausencias por gripe.
En el medio aparecerían Lucas Barrera, Israel Poblete y Agustín Arce, el mismo trío que ha sostenido el funcionamiento del equipo en las últimas semanas. Arriba estarían Maximiliano Guerrero, Eduardo Vargas e Ignacio Vásquez.
La apuesta de Gago llega pese a que el rendimiento colectivo dejó dudas en los partidos recientes. El derrumbe en La Calera, donde la U se desarmó en el complemento tras un buen primer tiempo, terminó por encender las alarmas de un sector cada vez más crítico.
Las críticas al esquema de Gago
Además, si hay un aspecto que concentra los reproches, es la ofensiva. El tridente azul no ha logrado sostener un nivel parejo, y la decisión de mantenerlo intacto, sobre todo por forma, ya que en términos de nombres tampoco es que el DT tenga mucho más, genera críticas.
Gago, en cambio, parece convencido de que el camino pasa por darle continuidad a un esquema que no termina por entenderse.
El duelo ante O’Higgins se vuelve así una prueba de fuego para esa idea. Un triunfo dejaría a la U cerca del pelotón de escoltas de Colo Colo en la tabla y validaría, al menos por ahora, la insistencia del entrenador. Una nueva decepción, en cambio, haría estallar definitivamente el descontento que ya se respira en torno al CDA.