
El arbitraje volvió a instalarse en el centro del debate en torno a Universidad de Chile, esta vez antes de que el balón siquiera rodara en Valparaíso. La antesala del compromiso ante Santiago Wanderers por la quinta fecha de la Copa Chile 2026 estuvo marcada por una decisión que pocos esperaban.
Claudio Díaz, el juez que había sido designado para dirigir a los azules, fue apartado del encuentro a minutos de iniciar el compromiso. En su lugar asumió Piero Maza, quien tomó la posta para el duelo en el estadio Elías Figueroa.
El cambio no fue una designación cualquiera. Díaz llegaba a este partido envuelto en una controversia, y su nombramiento había encendido la molestia del mundo azul apenas se conoció la designación.
La decisión de reemplazarlo, según lo informado, buscó descomprimir un ambiente que ya venía tensionado. La sola presencia de Díaz frente a la U prometía sumar ruido al partido.
El roce con Gago que precipitó todo
El origen del conflicto se remonta a la derrota 1-0 de la U ante Unión La Calera el miércoles pasado, donde Claudio Díaz ofició como cuarto árbitro. Al término del partido, Fernando Gago se acercó a saludarlo y el juez lo dejó con la mano estirada.

El entrenador argentino optó por no reaccionar de mala manera y se alejó para despedirse del árbitro principal y los guardalíneas. Aun así, la imagen dio la vuelta y generó debate en redes sociales.

Que la Comisión designara justamente a Díaz para el siguiente compromiso azul fue leído como una provocación por parte de los hinchas. El antecedente además pesaba: esta temporada el juez ya había estado en varios partidos de la U con un saldo mayoritariamente adverso para el conjunto laico.
Más allá del resultado que arroje la tarde en Valparaíso, el episodio reabre una discusión que la U arrastra hace meses: la de las designaciones arbitrales y su relación con la Comisión liderada por Roberto Tobar.








