Haití hizo historia este 2025. Luego de derrotar a Nicaragua en la última fecha clasificatoria, firmó su boleto al Mundial 2026. Así, el modesto país disputará nuevamente un certamen planetario, tras haber dicho presente por última vez hace 52 largos años.
En ese plantel está Ricardo Adé, central de 35 años que juega en la Liga de Quito, pero que registra pasos por el fútbol chileno, específicamente en la Primera B, cuando defendió las camisetas de Santiago Morning y Magallanes.
Desde Ecuador, el espigado jugador, multicampeón con el equipo quiteño, atiende a En Cancha para relatar todo lo que ha vivido con uno de los acontecimientos deportivos más importantes de Haití, que lamentablemente continúa con su espiral de violencia e inestabilidad política y social.
-¿Cómo evalúas este año, Ricardo? Vas a ir al Mundial
-Estoy muy feliz, porque ya no es tanto un sueño, es una realidad. No sé cómo dimensionarlo, es algo increíble. Desde niño que uno viene pensando en jugar una Copa del Mundo y lograrlo después de 52 años fuera de los Mundiales, ser parte del proceso, es algo hermoso. Me da mucha alegría. Igual todavía no termina el año, así que debo tener los pies bien puestos sobre la tierra, porque quiero cerrar bien la temporada con Liga de Quito.
-Vivirás en el Mundial en Norteamérica lo máximo a lo que aspira un futbolista...
-Sí, claro, ese es el nivel al que uno quiere llegar. Yo de niño me acuerdo perfectamente a la gente de Haití tomar partido por otras selecciones cuando jugaba el Mundial, porque nuestro país no estaba ahí. Todos apoyaban a Brasil o a Argentina, por ahora sí que tendrán a su país en la Copa del Mundo. Es una alegría inmensa. Me emociona pensar que los niños de ahora, toda esa nueva generación, va a tener la posibilidad de vernos.
-Buscarán darle una alegría a la gente, me imagino, sobre todo a la que no la pasa muy bien en Haití.
-Sí, pero ese camino lo empezamos hace años. Hace mucho que la gente la pasa mal y se habla solo de cosas malas del país. Sabemos que desde 2021, desde que mataron al presidente, la situación va de mal en peor. La gente no puede circular libremente en Haití, los delincuentes tienen prácticamente todo el control de las calles. Las personas tienen muchas ganas de vivir, pero no pueden, y nosotros sabíamos que con una clasificación les podríamos dar una pequeña alegría, ponerles una sonrisa en sus caras.
-Eso hace que el fútbol valga la pena...
-Claro, eso es lo lindo, porque hasta el día de hoy me siguen llegando videos de gente disfrutando y celebrando la clasificación. Aún recuerdo la noche que clasificamos al Mundial. Jugamos a las 9 de la noche y en Haití eran las 8, y a pesar de toda la inseguridad que se vive en las calles, la gente salió a festejar de manera sana. Esas son las cosas lindas que tiene Haití, que pese a todo lo mal que lo pasa la gente, de todas formas tiene una sonrisa en la cara. La clasificación al Mundial le da un motivo a la gente para seguir creyendo que las cosas van a mejorar.
-¿Y te imaginas ya cantando el himno en el Mundial, viendo a tu bandera flameando en el certamen?
-Uf, ya de solo pensarlo se me eriza la piel. Es algo soñado. Todavía no lo puedo creer. Sigo tratando de asimilarlo. Entre más se acerque el Mundial, más va a ir incrementando el orgullo. Por ahora nos toca pisar tierra, ir a paso a paso, porque todavía quedan varios meses. De momento estamos esperando el 5 de diciembre para ver qué grupo nos toca.