No era Xabi Alonso. El problema del Real Madrid va mucho más allá de su entrenador y la crisis es de marca mayor para el elenco Merengue, que esta noche española quedó eliminado de la Copa del Rey luego de perder 3-2 contra el Albacete en los octavos de final de la competencia.
Una vergüenza de aquellas, que quedarán en la historia y que de alguna forma harán que el recordado “Alcorconazo” sufrido por Manuel Pellegrini deje de ser la única gran afrenta en la historia de la Casa Blanca.
No es tanto quedar fuera de la Copa, es más bien contra quién y cómo. El Albacete está 17° en la Segunda División española, solo un punto por encima de la zona de descenso a la tercera categoría.
Todo esto, solo 48 horas después del bullado despido de Xabi Alonso, en medio de acusaciones de rebeldía por parte de un plantel que en el Carlos Tartiere hoy no estuvo a la altura.
Ni Vinicius pudo evitar el ridículo
Es cierto que el Madrid se presentó con varias bajas. Arbeloa decidió darle descanso a Mbappé, Bellingham, Rodrygo, Courtois, Carreras y Tchouaméni, todos titulares. Pero eso no es excusa, porque las diferencias de plantillas son abismales. Más de 1.300 millones de dólares, versus los humildes 14,5 del flamante ganador.
Y en cancha estuvieron futbolistas que debían marcar presencia y destiñeron, encabezados por Vinicius Jr., otro de los sindicados por tener graves problemas con el ahora destituido Xabi. Ni el brasileño, ni Valverde ni Camavinga, por ejemplo pudieron evitar el bochorno.
Sobre el final del primer tiempo, los locales se pusieron en ventaja con gol de Javi Villar (formado en el Madrid). Sin embargo, en el descuento, por fin apareció el criticado argentino Franco Mastantuono para emparejar la cuenta.
Frenético final y derrota histórica
En el segundo tiempo, las cosas estuvieron parejas, y solo al final el partido agarró un ritmo frenético. A los 82′ Jefte Betancor puso el 2-1. Pero ya con el tiempo cumplido, a los 90+1′ apareció Gonzalo García, la mejor noticia del Real Madrid en la temporada para empatar. Parecía que los Merengues evitarían la vergüenza.
Pero no. El equipo de la capital española está tocado, tiene la pera blanda y sufre lo insufrible. A los 94′, otra vez Betancor desató la locura entre los fanáticos del Albacete. Gol, partido y a celebrar.
Los jugadores madridistas se miraban sin saber donde esconderse. Si sabían lo que se les viene. Serán apuntados y quedarán en los libros como los protagonistas de una afrenta inolvidable.