La participación de Irán en la Copa del Mundo está en serio riesgo. Ahmad Donyamali, el ministro de deporte, abrió la puerta a la renuncia este miércoles con declaraciones contundentes, poniendo en alerta a la FIFA a menos de tres meses del inicio del torneo, que tendrá a Estados Unidos como uno de sus organizadores.
“Debido a las maliciosas medidas tomadas contra Irán, nos vimos obligados a librar dos guerras en ocho o nueve meses, y miles de nuestros compatriotas fueron asesinados. Por lo tanto, no tenemos ninguna posibilidad de participar de esta manera”, fueron las palabras del ministro.
El impacto de una retirada iraní no sería solo simbólico. Irán ya tiene un cupo asegurado en el grupo G junto con Bélgica, Egipto y Nueva Zelanda, y su baja activaría una cadena de decisiones por parte de la FIFA, y que podrían terminar afectando directamente a una selección sudamericana.
La “cadena” que se activaría si Irán renuncia al Mundial
Si el país de Oriente Medio se baja de la cita mundialista deberá reasignarse su lugar. ¿Quién la ocuparía? Si bien no hay un reglamento establecido para este tipo de situaciones -nunca ha ocurrido- una solución lógica podría ser darle paso a una selección asiática. Ahí, el cupo podría ir a Irak, que todavía debe jugar el repechaje intercontinental, donde Bolivia es uno de sus potenciales rivales.
Los mesopotámicos deben jugar en la repesca el 31 de marzo en Monterrey contra el ganador del choque entre los altiplánicos y Surinam, el jueves 26 en la misma ciudad azteca. Eso sí, su entrenador, Graham Arnold, ya pidió apoyo a la FIFA para reprogramar el duelo, argumentando que el conflicto en Medio Oriente impide a sus jugadores salir del país.
En ese sentido, darle pasaje directo a Irak podría solventar uno de los tantos conflictos que se desataron con la ofensiva de Donald Trump. Y eso podría ahorrarle una etapa a Bolivia, que en caso de vencer a Surinam, podría avanzar inmediatamente.
Pero claro, lo otro es que el “efecto dominó” continúe en Asia, y al repechaje avance Emiratos Árabes Unidos, la última selección eliminada en su proceso clasificatorio. Un combinado que hace rato se había olvidado del sueño mundialista.
¿Justo o no? Eso será tema para otro momento, ante una situación que nunca en la historia se había presentado.
El único antecedente similar a este caso fue en el pasado último Mundial de Clubes, cuando el Club León de México fue excluido por copropiedad con el grupo Pachuca y su plaza se definió en cancha entre Los Ángeles F.C y el América.
Lo que sí parece claro, más allá de que no hay una decisión tomada, es que cualquier esperanza para Chile no tiene fundamento, por lo que nuestro país tendrá que seguir mirando el Mundial 2026 por TV.