Lo que iba a ser una exposición de fútbol internacional se convirtió en un verdadero dolor de cabeza. La UEFA declaró que la Finalissima 2026, el partido que iba a enfrentar a la selección española —ganadora de la Eurocopa 2024— y a la argentina —ganadora de la Copa América 2024—, se canceló oficialmente.

Todo partió con la imposibilidad de disputar el duelo en Qatar el 27 de marzo, fecha originalmente pactada, debido a la compleja situación política que vive la región por el conflicto entre EE.UU, Israel e Irán.

Con la sede caída, la UEFA se puso en modo rescate e intentó salvar el partido de todas las formas posibles. Según las informaciones, habría sido Argentina quien se negó a todas las propuestas.

VIDEO | ¡Ya se prueba la corona! Tiene 16 años y anotó el gol que le puede dar el título al ArsenalLee tambiénVIDEO | ¡Ya se prueba la corona! Tiene 16 años y anotó el gol que le puede dar el título al Arsenal

Tres propuestas, tres rechazos

La primera opción sobre la mesa fue trasladar el partido al Santiago Bernabéu de Madrid, manteniendo la fecha del 27 de marzo y repartiendo las entradas equitativamente entre ambas hinchadas. Un estadio de talla mundial, fecha conservada, reparto justo. Pero Argentina lo rechazó por la ventaja que le daba a su rival.

La segunda alternativa fue más creativa: un formato de doble partido, con el primero en el Bernabéu el 27 de marzo y el segundo en Buenos Aires durante alguna ventana FIFA previa a las ediciones 2028 de la Eurocopa y la Copa América. También con 50% de entradas para cada barra. Argentina rechazó de nuevo.

La tercera y última propuesta de la UEFA fue más amplia: el organismo europeo le pidió a la AFA que, si encontraban una sede neutral en Europa, se comprometieran a jugar ya sea el 27 de marzo o, en su defecto, el 30. Pero la historia se repitió.

Argentina rehzó las propuestas de la UEFA. Foto: @fc_barcelona y @leomessi
Lionel Messi y Lamine Yamal. Argentina rehzó las propuestas de la UEFA. Foto: @fc_barcelona y @leomessi

La contraoferta del país trasandino

La Asociación del Fútbol Argentino puso sobre la mesa su propia propuesta: disputar el partido después del Mundial. El problema es que España no tenía fechas disponibles en ese período, así que esa vía quedó cerrada de inmediato. Luego, dijeron que solo jugarían el 31 de marzo, fecha que para la UEFA era inviable.

Ante este panorama, no quedó más opción que cancelar un encuentro que al final se terminó convirtiendo más en un problema para todos los involucrados que en una chance de elegir a la mejor selección del mundo.

abre en nueva pestañaabre en nueva pestañaabre en nueva pestaña