Un complicado momento vive el Chelsea de la Premier League de Inglaterra tras la guerra entre Ucrania y Rusia, ya que su dueño, Roman Abramovich, recibió nuevas sanciones que afectan directamente al club inglés en el desarrollo de sus actividades diarias. Si bien el oligarca ruso hizo oficial sus intenciones de abandonar el club, ahora el Gobierno británico endureció las sanciones y complica el presente del actual campeón de la Champions League.
Abramovich había puesto como fecha límite para la venta del club el 15 de marzo, por temor a un endurecimiento de las sanciones, pero no le alcanzó el tiempo para encontrar un comprador adecuado y ahora el Chelsea no podrá vender entradas para la fanaticada local y visitante, vender merchandising del club ni tampoco fichar, vender o renovar jugadores.
Por ahora, el Chelsea recibió una licencia especial para que pueda seguir operando en el día a día . De este modo podrá pagar los sueldos a todos sus empleados, incluyendo jugadores y entrenadores. Sin embargo, las finanzas del Chelsea se verán visiblemente afectadas, ya que desde hoy no podrá vender entradas e incluso sufrió el cierre inmediato de la tienda del club.
A pesar de las sanciones, el Chelsea podrá seguir recibiendo dinero por los derechos televisivos de sus partidos, pero estos irán a un fondo que permita continuar pagando los salarios de los empleados.