
Un inusual hecho se vive con un Dodge Viper que estuvo por años sobre un cartel publicitario captando la atención de la comunidad local en Kentucky, Estados Unidos, y de los entusiastas de los automóviles.
Sucede que el deportivo se montó sobre una plataforma a 10 metros de altura hace casi 30 años tras una enorme inversión y ahora deberán bajarlo, para repararlo, con un costo sumamente alto de nuevo.
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El insólito caso del Dodge Viper de los cielos
La noticia fue recogida por el sitio web Tri-State Homepage, bajo el titulo “Viper in the Sky Comes Down for Reconditioning”.
Todo comenzó cuando un Dodge Viper, uno de los autos deportivos más emblemáticos de la marca estadounidense, fue colocado en 1996 en lo alto de un cartel publicitario de Audubon Chrysler, un concesionario de Henderson, en Kentucky.

A lo largo de los años, este tipo de publicidad ha sido una herramienta llamativa para captar la atención de los transeúntes, pero en este caso, la situación tomó un giro inesperado.
El auto, que no era simplemente un modelo decorativo, sino que era una pieza funcional que había sido montada en una estructura especialmente diseñada, pero terminó sufriendo por las condiciones climáticas y el desgaste con el paso del tiempo, al punto que ahora se encontraba lleno de barro, hongos y suciedad.
Un rescate muy costoso
La operación para rescatar al Dodge Viper no ha sido sencilla ni económica. Los expertos en vehículos y estructuras publicitarias han calculado que se necesitarán miles de dólares para retirar el automóvil de su posición elevada, repararlo adecuadamente y devolverlo a su estado original. Los costos incluyen el alquiler de grúas especiales, el desmontaje seguro del vehículo y las reparaciones necesarias para restaurarlo.
Además, como parte del proceso, se están evaluando las posibles consecuencias de los daños sufridos por el automóvil debido a la exposición prolongada al sol y las lluvias.

El Viper, que originalmente representaba una pieza de marketing, ahora está siendo sometido a un reacondicionamiento completo, lo que implica una revisión minuciosa de todos sus componentes, incluidos el motor, la carrocería y los sistemas electrónicos.
Impacto en la publicidad
El caso también puede generar un debate sobre la práctica de utilizar vehículos de lujo y deportivos en campañas publicitarias.
Aunque este tipo de promoción puede ser eficaz para atraer miradas, no siempre es la opción más segura o rentable, como lo demuestra el desastre con el Dodge Viper. Expertos sugieren que las marcas deben reconsiderar el uso de autos de alto valor en instalaciones tan arriesgadas.
Por otro lado, el incidente también pone en evidencia el costo de la revalorización de vehículos en la industria automotriz.
El Dodge Viper, aunque dañado, sigue siendo una joya para los coleccionistas, ya que sólo tiene 19 kilómetros recorridos. Su restauración, aunque cara, no afectará significativamente su valor a largo plazo, y de hecho, podría incluso incrementarlo si se lleva a cabo de manera adecuada. Eso sí, por ahora en su futuro asoma el volver a lo alto, para seguir siendo una atracción del concesionario Audubon Chrysler.







