La Selección de Brasil comenzó oficialmente su camino rumbo al Mundial 2026 con una jornada llena de simbolismo. Tras golear por 6-2 a Panamá, la Canarinha emprendió vuelo hacia Estados Unidos y recibió una especial despedida en el aeropuerto: un bautizo aéreo realizado por bomberos antes del despegue.

El llamativo gesto ocurrió justo antes de partir, cuando dos camiones de emergencia formaron un enorme arco de agua sobre el avión que trasladó al plantel brasileño.

Esta tradicional ceremonia es utilizada en la aviación para rendir homenajes, desear buena suerte y marcar momentos especiales, transformando la salida de Brasil en un evento cargado de significado.

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