
El Mundial 2026 abre sus puertas este jueves 11 de junio con el México vs. Sudáfrica en el estadio Azteca, y mientras el planeta fútbol se prepara para la fiesta inaugural, en Francia el clima es otro.
La selección que llega como una de las grandes candidatas ve cómo el ruido extradeportivo vuelve a robarse los titulares a horas de que ruede el balón y el protagonista, una vez más, es Kylian Mbappé.
El capitán de Les Bleus abandonó la concentración del equipo tras el amistoso ante Irlanda del Norte y fue visto poco después en Madrid, un movimiento que rápidamente escaló hasta convertirse en tema de interés nacional.
La salida no fue un acto de rebeldía. El propio cuerpo técnico de Didier Deschamps y la Federación Francesa de Fútbol (FFF) autorizaron la ausencia por asuntos personales, de modo que no hubo indisciplina formal ni una decisión tomada a espaldas del entrenador.
El problema llegó cuando se viralizó el destino. Según informó el diario Mundo Deportivo, comenzaron a circular imágenes que situaban al delantero en la capital española junto a su novia Ester Expósito.

Una salida autorizada que complica a Mbappé
Aunque el permiso existía, el gesto no cayó bien en buena parte del ambiente francés. La molestia tiene que ver con la situación: ver al líder de la selección lejos del grupo a días del debut alimentó la sensación de desconexión en un sector de los hinchas.
Pesó además el momento futbolístico. La actuación de Mbappé ante Irlanda del Norte había sido discreta, y el delantero arrastra cuestionamientos por su rendimiento reciente con Real Madrid.

La presión sobre Mbappé en la antesala del debut
La controversia no es aislada. El plantel galo viene de un foco de tensión con la Federación Francesa por el recorte en los premios económicos y por el reparto de entradas para los familiares, un conflicto que el medio L’Équipe ubicó incluso antes del viaje a Norteamérica.
Sobre ese escenario cargado, Mbappé afronta una Copa del Mundo en la que se le exige liderar, recuperar su mejor versión y silenciar las críticas. Hoy, la presión sobre su figura es máxima.
Con el viaje a Estados Unidos programado para la mañana de este miércoles y el debut a la vuelta de la esquina, en Francia esperan que el ruido se apague apenas empiece a rodar la pelota. La respuesta, deberá darla Mbappé en la cancha.







