La selección de Alemania afronta el Mundial 2026 con una de las mejores sensaciones de los últimos años. Bajo el mando de Julian Nagelsmann, quien ya suma más de mil días al frente del equipo, la Mannschaft llega con una racha de nueve victorias consecutivas, algo que no conseguía desde hace 46 años.
Desde que asumió el cargo en septiembre de 2023, Nagelsmann ha logrado consolidar un proyecto sólido y competitivo. En 33 partidos dirigidos acumula 21 triunfos, seis empates y seis derrotas, cifras que reflejan la evolución de un equipo que ahora luce mucho más estructurado y con una identidad definida.
La base del plantel se ha mantenido estable durante este proceso. Futbolistas como Florian Wirtz, Jamal Musiala, Leroy Sané, Antonio Rüdiger, Jonathan Tah, Leon Goretzka y Kai Havertz estuvieron presentes en el primer partido del técnico y también serán protagonistas en la Copa del Mundo, confirmando la continuidad del proyecto.
Alemania busca recuperar su sitial
Los avances ya se reflejaron en torneos recientes. Alemania alcanzó los cuartos de final de la Eurocopa 2024, donde cayó ante España en la prórroga, y posteriormente llegó hasta las semifinales de la Liga de Naciones 2025. Aunque sufrió derrotas frente a Portugal, Francia y Eslovaquia, desde septiembre de 2025 no conoce la derrota.
Durante este período invicto, el conjunto alemán encadenó triunfos ante rivales como Irlanda del Norte, Luxemburgo, Eslovaquia, Suiza, Ghana, Finlandia y Estados Unidos. Esa serie positiva ha fortalecido la confianza de un grupo que buscará confirmar su crecimiento en la máxima cita del fútbol mundial.
Pese al optimismo, Nagelsmann sigue afinando detalles tácticos antes del debut frente a Curazao. El entrenador trabaja especialmente en la presión alta, la ocupación de espacios y la adaptación a distintas condiciones de juego. Alemania sabe que no parte como la principal favorita, pero también es consciente de que debe dejar atrás las decepciones de Rusia 2018 y Qatar 2022, donde quedó eliminada en fase de grupos, para volver a competir entre las grandes potencias del mundo.