
Mauricio Pochettino se convirtió este sábado en el gran protagonista del arranque del Mundial 2026. El técnico argentino, que asumió el mando de la selección de Estados Unidos en septiembre de 2024 en medio de un ambiente de pesimismo y desconfianza, disfruta hoy de un presente completamente distinto tras la contundente victoria por 4-1 sobre Paraguay, resultado que disparó la ilusión de los anfitriones y lo instaló como una de las figuras del torneo.
La transformación del combinado estadounidense ha sido notable. Cuando Pochettino llegó, el equipo arrastraba la decepción de una fallida Copa América y una afición desencantada por el pobre rendimiento mostrado bajo la conducción de Greg Berhalter. Incluso en el debut del rosarino, por la Copa de Oro, apenas 12.610 espectadores acudieron al estadio. Menos de un año después, el panorama cambió radicalmente: el SoFi Stadium de Los Ángeles lució repleto con cerca de 70.000 asistentes y una larga lista de celebridades en las tribunas.

La confianza de Donald Trump
La expectativa alrededor del equipo fue tan grande que incluso recibió el respaldo público del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, horas antes del encuentro.
En una llamada telefónica difundida por la federación estadounidense, el mandatario no escatimó elogios hacia el entrenador argentino. “Eres un tipo fantástico, un entrenador fantástico, creo que tienes muchas posibilidades de llegar hasta la final”, le dijo Trump a Pochettino, en un mensaje que rápidamente se viralizó en las redes sociales.

Sobre el terreno de juego, el equipo respondió con una actuación brillante, especialmente durante los primeros 20 minutos, en los que desarmó por completo al Paraguay dirigido por Gustavo Alfaro. Tras el encuentro, Pochettino destacó el nivel mostrado por sus dirigidos. “Hemos tenido 20 minutos de la primera mitad asombrosos. Creo que no se ha visto a ningún equipo jugar de esta forma”, aseguró el estratega, quien además llamó la atención por una innovadora utilización de las pausas de hidratación.
Durante uno de esos descansos, el argentino reunió a sus futbolistas alrededor de un computador portátil para mostrarles imágenes y corregir errores en tiempo real, una escena más propia de la NBA que de un partido de fútbol. “Creo que es muy útil para el jugador ver esas acciones”, explicó. Convertido en el hombre del día en el Mundial, Pochettino buscará confirmar el gran momento de Estados Unidos el próximo 19 de junio ante Australia, en un duelo que podría sellar anticipadamente el paso a la fase eliminatoria.







