Al parecer, la herida por no haber podido asegurar a Lamine Yamal sigue abierta en el norte de África. El presidente de la Federación Real Marroquí de Fútbol, Fouzi Lekjaa, reavivó la polémica en torno al crack del Barcelona y manifestó públicamente su deseo de enfrentar a España en una hipotética final planetaria, con el objetivo de poner a prueba la decisión del extremo.
En diálogo con el sitio Aljazeera360, el timonel del balompié marroquí dejó en claro que no olvida la negativa de Yamal y le puso presión a la actuación de ambas selecciones en el Mundial 2026. “Espero que nos encontremos con él en una final para aclararle si eligió bien”, sentenció con un evidente sarcasmo.
Los secretos de la fallida seducción a la joya del Barcelona
La máxima autoridad de los Leones del Atlas confesó que la federación desplegó un agresivo plan de seducción para intentar incorporar al delantero de padre es marroquí. De hecho, el dirigente reveló que mantuvieron múltiples cumbres secretas con el entorno del jugador, aunque finalmente no lograron convencerlo.
“Respetamos su decisión y le deseamos lo mejor”, apuntó Lekjaa para ponerle paños fríos a su primera declaración, detallando que en dichas reuniones le presentaron la ambiciosa proyección de la Selección de Marruecos y los objetivos estructurales que se han fijado para consolidarse como una potencia de primera línea.
El caso Brahim Díaz y el orgullo del proyecto marroquí
Pese al lamento por el atacante culé, el dirigente sacó pecho por el éxito que ha tenido Marruecos a la hora de captar talentos de origen africano nacidos en las principales cunas del fútbol europeo. El ejemplo más emblemático y exitoso de esta política es Brahim Díaz, quien pertenece a los registros del Real Madrid y optó por defender los colores rojiverdes en desmedro de su natal España.
“Somos un país que ofrece la oportunidad de competir regularmente en torneos africanos y participar en Mundiales. Ese proyecto internacional estable atrae a los jugadores”, sentenció el mandamás de la FRMF.