La frustración volvió a instalarse en España, tras un partido marcado por el atasco ofensivo y el cerrojo del rival, que terminó en un empate sin goles contra Cabo Verde, selección debutante en las Copas del Mundo y que a priori, era percibido como el rival más débil del grupo.
Esta igualdad, que puede ser considerada como la gran sorpresa del Mundial 2026, fue analizada a fondo en las declaraciones de Rodri Hernández, uno de los líderes indiscutibles del vestuario, quien dio la cara tras el término del encuentro para desgranar un guion de partido que empieza a ser peligrosamente repetitivo para el conjunto europeo.
El mediocampista reconoció la enorme dificultad táctica que genera enfrentarse ante un bloque tan bajo. “Sabíamos que era un partido de paciencia”, afirmó el jugador. A pesar de que España logró mantener la fluidez y generar aproximaciones, la falta de puntería en los metros finales volvió a pasar factura.
Al ser consultado sobre la fórmula para “abrir la lata” en este tipo de compromisos —que prometen ser habituales en el calendario—, Rodri apeló directamente a la puntería y a la calidad individual: “Depende de la inspiración del jugador, depende de que estemos acertados... esto también es fútbol”.
Para el centrocampista, la solución no pasa por inventar nuevos esquemas, sino por la efectividad pura: “Es cuestión de ajustar esas acciones que hemos tenido, y saber que tienes que meterlas. Así de fácil”.
Como único punto positivo, el jugador valoró la solidez defensiva, destacando que el oponente apenas pudo inquietar o generar peligro en transiciones.
El fantasma de Marruecos y un dardo al planteamiento rival
El desarrollo del encuentro despertó inevitablemente los peores recuerdos de la eliminación de España en el Mundial pasado, donde los hispanos chocaron una y otra vez contra el muro defensivo de Marruecos.
Ante la pregunta de si los contrincantes le han tomado la medida a la Selección copiando aquella estrategia, Rodri fue tajante y lanzó un dardo al estilo de juego de sus rivales: “Bueno, que juegan así. Al final, no van a pasar del centro del campo”, comentó el mediocampista español.
Lejos de lamentarse, el jugador concluyó que la única vía de escape para la Selección es centrarse en el crecimiento y la efectividad del propio grupo: “Nosotros... es cuestión de que mejoremos en el acierto. Cuanto más podamos controlar a los rivales, mejor, y a mejorar en eso”.