El idilio de Argentina con los penales terminó este lunes. Lionel Messi tuvo la apertura de la cuenta desde los doce pasos ante Austria, pero desperdició el lanzamiento rematando al costado del arco.
El gol habría tenido un significado especial, ya que el trasandino podría haberse transformado con ese festejo en el máximo anotador en la historia de los Mundiales. Seguramente tendrá oportunidades de sobra para enmendar este error.