Luego de consumarse la inapelable eliminación de la Selección de República Checa en la primera fase del Mundial tras caer por 3-0 ante el local México, el camarín centroeuropeo estalló por completo. En las últimas horas se confirmó la renuncia definitiva de dos de los pilares más importantes del plantel de los últimos años.
El primero en sacudir al país fue la gran estrella del equipo, Patrik Schick. El delantero del Bayer Leverkusen, de 30 años, utilizó su cuenta de Instagram para anunciar que cuelga las botas internacionales tras una década vistiendo la camiseta nacional.
“Esta decisión no es impulsiva ni repentina. Es una idea que he estado considerando durante bastante tiempo y sobre la que he reflexionado profundamente”, confesó el ariete.
Dos figuras se retiran de República Checa
Sin embargo, la hemorragia no se detuvo ahí, ya que pocos minutos después el defensor central Tomás Holes se sumó al éxodo masivo.
El zaguero del Slavia de Praga, de 33 años y recordado por marcar el histórico gol ante Países Bajos en la Eurocopa, ratificó que su decisión ya estaba tomada antes de viajar a Norteamérica.
“Fui al torneo convencido de que serían mis últimos partidos y el resultado no iba a cambiar nada”, sinceró de forma amarga tras cerrar el Grupo A en el último lugar con apenas un punto.
El búnker de República Checa quedó totalmente a la deriva tras cosechar un fracaso rotundo en una zona que compartían con México, Sudáfrica y Corea del Sur.
Para colmo, la prensa local alerta que el plantel podría seguir sufriendo sensibles bajas en los próximos días, debido a que otros experimentados referentes del plantel se encuentran meditando seriamente seguir el mismo camino de Schick y Holes.