
El alegato de Bélgica no tuvo el efecto esperado. La Comisión de Apelación de la FIFA rechazó este lunes la presentación realizada por la Real Federación Belga de Fútbol (RBFA), que buscaba revertir la suspensión de un año de la sanción impuesta a Folarin Balogun, delantero de Estados Unidos, quien quedó habilitado para disputar el resto del Mundial 2026 pese a haber sido expulsado con tarjeta roja directa frente a Bosnia y Herzegovina.
A través de un comunicado oficial, el organismo explicó que la solicitud ni siquiera fue analizada en el fondo del asunto, ya que la federación belga no tenía facultades para presentar el recurso. “La Comisión de Apelación de la FIFA ha desestimado una solicitud presentada por la Real Federación Belga de Fútbol (RBFA) en relación con la decisión de la Comisión Disciplinaria de la FIFA de suspender durante un año la sanción de suspensión de partidos impuesta al jugador de la selección nacional de Estados Unidos Folarin Balogun tras su expulsión con tarjeta roja directa durante el partido de la Copa Mundial de la FIFA 2026 entre Estados Unidos y Bosnia y Herzegovina, disputado el 1 de julio de 2026 en el San Francisco Bay Area Stadium”, señaló la FIFA.
En el mismo texto, la entidad fue categórica respecto de la inadmisibilidad del recurso. “La solicitud fue declarada inadmisible por considerar que la RBFA no es parte en el procedimiento y, por lo tanto, carece de legitimación para recurrir la decisión”, añadió el organismo, cerrando así cualquier posibilidad de que Bélgica pudiera modificar la resolución que mantiene disponible al atacante estadounidense.

La FIFA y un conflicto de interés
La FIFA también aprovechó de despejar cualquier duda sobre un eventual conflicto de interés en la revisión del caso. En el comunicado precisó que el presidente de la Comisión de Apelación, el estadounidense Neil Eggleston, “no participó en la decisión”, dejando constancia de que el proceso fue resuelto sin su intervención.

Con este fallo, Balogun continúa plenamente habilitado para enfrentar a Bélgica en los octavos de final del Mundial 2026, en un caso que ha generado una fuerte polémica desde que la Comisión Disciplinaria decidió suspender por un año el castigo derivado de su expulsión. El intento belga por dejar sin efecto esa determinación quedó definitivamente descartado por la FIFA antes del esperado duelo entre ambas selecciones.








