
Leandro Paredes, fiel a su estilo, no dejó celebrar a los jugadores españoles y se puso a pelear con todos. Primero ahorcó a Eric García y, cuando lo separaron, se puso a pegarle manotazos a Gavi. Una muestar de lo mal perdedor que ha sido toda su vida, ¿Lo bueno? El destino todo lo pone en su lugar.








