A diferencia de la Fórmula 1, la competencia de autos eléctricos implica un menor gasto económico para el país, no es tan invasivo y servirá para promover la movilidad eléctrica.
Después de una reunión realizada en La Moneda, que contó con la presencia de Michelle Bachelet; el Ministro de Energía, Andrés Rebolledo; el Ministro del Deporte, Pablo Squella; el intendente de la Región Metropolitana, Claudio Orrego y el CEO de la Fórmula E, Alejandro Agag, se oficializó que el próximo 3 de febrero se correrá en Santiago el circuito de la Fórmula E. Según explicaron posterior a la reunión, los principales motivos por los que se opta por traer el circuito eléctrico a Chile son que, primero, los motores de los autos son eléctricos, por lo que la contaminación ambiental se reduce. Además, el sonido que generan estos vehículos es menor al de los que ocupan bencina, por lo que la contaminación acústica también se ve reducida. En ese sentido, el factor del ruido se vuelve algo vital, ya que permite que los circuitos se desarrollen en el corazón de las urbes si alterar el día a día de la ciudad. Los costos que le significa al país que alberga el recorrido son menores. Chile deberá hacerse cargo del 10% del financiamiento de la competición, mientras que el resto lo aportarán los privados.
“Habrá recursos por concepto de imagen país que se entregarán a los organizadores. El cómo aún se está evaluando, pero el financiamiento será de la empresa privada”
, aseguró Andrés Rebolledo, ministro de Energía. Para finalizar, Rebolledo explicó que
“nosotros creemos que es una gran oportunidad para visibilizar y promover la electromovilidad, que es uno de los objetivos que hemos tenido como ministerio”.