Es cierto, Nicolás Jarry (75°) no pudo obtener en el ATP de Ginebra el primer título de su carrera, pero las conclusiones que puede sacar el chileno tras la final que perdió ante Alexander Zverev (5°) son más que positivas.
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Fue un duelo de alto voltaje, muy técnico y con dos jugadores que tuvieron que sacar su mejor repertorio. Nico mostró, quizás, uno de los mejores niveles que se le haya visto en el circuito, considerando el rival que tenía enfrente. https://twitter.com/encanchacl/status/1132357533912436736 Le costó meterse en el partido. Porque en el primer juego con su servicio, lo perdió y abrió la puerta para que el alemán encaminara la victoria en el parcial inicial, porque no tuvo ninguna opción de devolver la gentileza y en 36 minutos, el europeo se impuso por 6-3. Pero desde el segundo set, Jarry apareció con todo. Quebró en el segundo juego y estuvo muy sólido con su derecho, y también con su saque, que durante toda la semana respondió a un nivel extraordinario. Y así, en 45 minutos ganó por 6-3. En el tercer y definitivo set, las cosas se mantuvieron con Jarry tomando la iniciativa. Tuvo dos bolas para romper en el quinto game, pero no pudo. Luego el alemán se mantuvo incólume y todo se definió en tie break. Ahí, todo fue nerviosismo y mucha tensión. Rápidamente Zverev se puso 4-0 arriba y todo hacía pensar que el triunfo era un trámite, incluso llegó a ponerse 6-3 con tres puntos de campeonato. Fue ahí cuando el chileno se lució y tuvo una tremenda remontada para y consiguió tener dos puntos de match, que finalmente no pudo finiquitar. El germano salió de un 8-7 en contra, para terminar imponiéndose por 10-8 en el desempate e impedirle a Nico alcanzar la corona.