La
información del test positivo para coronavirus del brasileño Ronaldo Jacaré Souza
en la previa de la UFC 249, no solo alimentó los argumentos de quienes son
cautos con el momento en que deben volver los eventos deportivos, interrumpidos
por la grave emergencia sanitaria que vive Estados Unidos, el pais más golpeado
También representa una interrogante para la estrategia del presidente Donald Trump, que desea posicionar a estos grandes eventos como el ícono de la reactivación económica, en medio de la lucha contra el coronavirus y sus graves efectos financieros en un contexto preeleccionario.
En este diseño, la UFC es la primera gran prueba y Trump cuenta con Dana White como uno de sus principales aliados. El polémico mandamás de las artes marciales mixtas, siempre apostó por mantener la actividad y en abril se unió formalmente al selecto equipo de trabajo que conformó la Casa Blanca para ayudar a restaurar la economía estadounidense. White y Trump, son buenos amigos, cercanos hace dos décadas.
“Yo voy primero… con suerte después de hacer esto, otras ligas empezarán a buscar y a decir: ‘Sí, podemos hacer esto”, declaró White al diario Los Angeles Times en respuesta a los escépticos.
El ideólogo de una de las organizaciones deportivas más exitosas de la última década, confirmó que el regreso de los deportes en vivo a la televisión fue un pedido que hizo el presidente de Estados Unidos, en la conferencia que sostuvo con líderes de las principales competiciones en abril.
“Esto no es solo una locura, es un plan bien pensado. Hemos tenido gente muy,
muy inteligente, doctores y gente que ha estado involucrada con la UFC por
mucho tiempo trabajando en esto sin parar desde que comenzó”, afirmó White a
En medio de un ambiente de emergencia y de muerte por coronavirus, el mediático dirigente aseguró en los últimos días que la producción de sus eventos no pondría en riesgo a nadie, respaldado por las normas del estado de Florida, que permiten los espectáculos deportivos, siempre que sean a puerta cerrada y cumplan prevenciones frente al virus.
Ayer, el covid 19 positivo que arrojó el test del brasileño Ronaldo Jacaré Souza puso en duda la velada a menos de 24 horas de su primer campanazo, por lo que la organización raudamente cerró cualquier opción de marcha atrás: “No se han reportado otras pruebas covid 19 positivas en los atletas restantes que participan en UFC 249. La respuesta a este desarrollo es indicativa de la efectividad de las medidas de salud y seguridad que UFC ha implementado para este evento”, dando total certeza sobre la realización de la velada.
White ha trabajado por semanas para que la UFC vuelva a sus operaciones a nivel global. Con su rudo estilo y el impulso del gobierno de Donald Trump quiere representar la imagen de la reactivación de Estados Unidos. Su anhelo es volver a la normalidad, igual que el resto de la economía del país, en medio de la peor crisis sanitaria del último siglo. Hoy comienza el plan.