Seattle Seahawks se quedó con el Super Bowl LX tras vencer por 29-13 a New England Patriots en el Levi’s Stadium de Santa Clara, consiguiendo así el segundo título de su historia en la NFL.

El partido fue muy cerrado durante tres cuartos. Seattle tomó ventaja principalmente con goles de campo, mientras que la defensa se encargó de presionar constantemente al quarterback rival, Drake Maye, que pagó caro su juventud y fue la gran decepción de la noche.

Super Bowl redondo para Seattle

El quiebre llegó en el último cuarto. Tras un balón perdido de New England, Sam Darnold concretó su primer touchdown con A.J. Barner, jugada que sentenció definitivamente el marcador. Desde ahí, los Seahawks ampliaron la diferencia hasta el 29-13 final.

Seattle no perdió balones en todo el partido, dominó el reloj y golpeó en los momentos clave, una combinación que le permitió asegurar el trofeo y coronar una temporada sólida con el título más importante del fútbol americano.

Seattle Seahawks se quedó con la victoria ante New England Patriots. Foto: EFE
Super Bowl LX. Seattle Seahawks se quedó con la victoria ante New England Patriots. Foto: EFE

En términos individuales, el equipo de Mike MacDonald tuvo como principal figura al corredor Kenneth Walker, quien tuvo una actuación soñada eludiendo a los jugadores rivales.

El siempre apetecido show de mediotiempo estuvo a cargo de Bad Bunny, que tuvo un histórico show con énfasis especial en las raíces latinas, tema sensible en estos momentos en Estados Unidos debido a las fuertes medidas anti inmigración impuestas por el gobierno de Donald Trump.

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