
Este jueves inicia oficialmente el Mundial 2026, donde uno de los anfitriones será Estados Unidos, país que este lunes hizo noticia a través de su presidente, Donald Trump.
El mandatario asistió a la final de la NBA entre New York Knicks y San Antonio Spurs, pero su presencia en el Madison Square Garden estuvo lejos de ser bien recibida.
Cuando la pantalla gigante del recinto anunció la llegada del multimillonario político, pifias desde todos los sectores se tomaron el estadio, superando ampliamente los aplausos de una minoría de asistentes.

Claro que fiel a su estilo siempre desafiante, ante los abucheos Trump esbozó una sonrisa, algo que claramente no calmó en lo absoluto a los hinchas que, en su mayoría, le mostraban su descontento.
El presidente acudió invitado por James Dolan, propietario de los Knicks, y se convirtió en el primer mandatario estadounidense en ejercicio en asistir a unas finales de la NBA, lo que obligó además a desplegar un amplio operativo de seguridad en los alrededores del recinto.









