
Lewis Hamilton volvió a alzar la voz sobre uno de los aspectos que más le incomodan de la actual Fórmula 1. El siete veces campeón del mundo aseguró que el protagonismo que ha adquirido el software en los monoplazas ha llegado a un punto en que incluso el rendimiento del piloto puede quedar en segundo plano.
El británico, hoy piloto de Ferrari, explicó que la compleja gestión electrónica de la energía se ha convertido en una de las mayores fuentes de frustración para quienes están al volante, ya que muchas veces el desempeño no depende exclusivamente de la habilidad del piloto.
“Es realmente difícil para los aficionados entenderlo, e incluso para nosotros. Cuando conduces un Fórmula 1, el objetivo siempre es llevar el auto al límite”, comentó Hamilton durante una conversación con el divulgador científico Neil deGrasse Tyson en el podcast StarTalk.

Hamilton revela un insólito problema con el software
El inglés incluso contó una situación que vivió recientemente y que resume su molestia con la tecnología actual de la categoría.
“Estaba perdiendo tres décimas de segundo simplemente porque el software no estaba haciendo su trabajo. Yo no lo sabía hasta que regresé con los ingenieros. Les dije: ‘Perdón, estoy siendo lento’, y ellos me respondieron: ‘No eres tú, el software no estaba funcionando’. Esa es una frustración real”, afirmó.
Para Hamilton, este tipo de episodios refleja cómo la Fórmula 1 moderna ha pasado de premiar el talento puro al volante a depender cada vez más de sistemas electrónicos que administran la energía del monoplaza.

“Necesitamos menos”
El piloto de Ferrari también criticó la complejidad que ha adquirido la gestión energética de los actuales autos, especialmente tras los cambios reglamentarios que eliminaron el MGU-H y modificaron el funcionamiento del sistema híbrido.
Según explicó, en algunos sectores del circuito conducir más rápido puede terminar siendo contraproducente, ya que el auto recupera menos energía para las rectas posteriores.
“Si tomas una curva rápida con más compromiso y asumes más riesgos, después te penaliza porque no recargas suficiente batería. Antes eso no existía. Necesitamos menos de todo eso”, sostuvo.
Las declaraciones de Hamilton reabren el debate sobre el rumbo tecnológico de la Fórmula 1. Mientras la categoría apuesta por sistemas híbridos cada vez más sofisticados y una gestión energética altamente automatizada, uno de los pilotos más exitosos de la historia considera que el espectáculo debería volver a depender, en mayor medida, del talento del piloto y no del comportamiento del software.








