
El Gran Premio de Bélgica dejó una nueva polémica en la Fórmula 1. Oscar Piastri terminó muy molesto con la decisión de los comisarios de la FIA, quienes optaron por no sancionar a Charles Leclerc tras el contacto entre ambos durante la carrera en Spa-Francorchamps.
El incidente ocurrió en la octava vuelta, cuando el piloto de McLaren intentó superar al Ferrari por el exterior en la frenada de Les Combes. En medio de la maniobra, ambos monoplazas se tocaron y el MCL40 de Piastri sufrió daños en el piso, afectando su rendimiento durante el resto de la competencia.
Piastri no entendió la decisión de la FIA
Pese a que el incidente fue revisado, los comisarios determinaron que no era necesario aplicar una sanción ni una advertencia a Leclerc.
En su resolución, la FIA explicó que Piastri no tenía una posición suficiente para completar el adelantamiento y que el piloto de Ferrari siguió la trazada habitual de la curva, por lo que consideró que el contacto fue un incidente de carrera.
Sin embargo, el australiano dejó en claro que no compartía esa interpretación. Tras la carrera manifestó su frustración por lo ocurrido y cuestionó que el monegasco no recibiera ningún tipo de castigo, especialmente considerando que el roce terminó dañando su monoplaza y perjudicando sus opciones de luchar por el podio.


El contacto condicionó toda la carrera del piloto de McLaren
El daño sufrido por el McLaren obligó a Piastri a disputar el resto del Gran Premio con un auto menos competitivo, perdiendo rendimiento aerodinámico en una carrera donde peleaba directamente con Leclerc por el tercer lugar.
La decisión de la FIA generó debate entre especialistas y aficionados, ya que muchos esperaban al menos una advertencia para el piloto de Ferrari. Finalmente, los comisarios concluyeron que no existió una maniobra deliberada para sacar de pista al australiano y cerraron la investigación sin penalizaciones.








