
Novak Djokovic (1° ATP) cumplió los pronósticos al vencer en tres horas y veintiocho minutos por 6(4)-7(7), 6-4, 6-4 y 6-3 al italiano Matteo Berrettini, (9° ATP) en la final de Wimbledon.
Durante el partido, el serbio consiguió romper 6 veces el saque a su adversario, obtuvo un 61% de primer servicio, cometió 4 dobles faltas, consiguiendo ganar el 69% de los puntos al saque. En cuanto al tenista italiano, consiguió quebrar 2 veces el saque a su adversario y sus datos de efectividad son de un 60%, 3 dobles faltas y 60% de puntos obtenidos al saque.
Igualó a Federer y Nadal
Pocos dudaban de que este domingo era el día en el que Novak Djokovic igualaría las leyendas de Roger Federer y Rafael Nadal y si quedaba alguna incertidumbre, el serbio, con todos los argumentos ya a favor de ser el mejor de la historia, desarmó al aguerrido y luchador Matteo Berrettini (6-7 (4), 6-4, 6-4 y 6-3) y sumó su sexto Wimbledon, elevando su marca de Grand Slams hasta los veinte.
Era el día para que el de Belgrado, el número uno del mundo, diera un paso más en su mordisco a la historia. El día para igualar los registros de Federer y Nadal, para ser el primer hombre, desde Rod Laver en 1969, en ganar los tres primeros Grand Slam del año, para ser el quinto de la Era Open, y el primero desde Nadal en 2010, en hacer el Canal Slam, es decir, el doblete Roland Garros y Wimbledon, para quedarse a solo un título de igualar los siete de Pete Sampras y William Renshaw.








