
Nicolás Jarry enfrentó este lunes al noruego Casper Ruud, número 4 del mundo, por octavos de final de Roland Garros. El tenista chileno perdió ajustadamente en tres sets, pero se dio un gustito en la cancha principal Philippe Chatrier: en uno de sus mejores puntos en el torneo, Jarry se fue a la malla y tras una complicada volea definió en la red con una muestra de delicadeza espectacular, demostrando que su gran momento en el circuito no es solo por su gran saque y potencia.








