Andrey Rublev tuvo un día para el olvido en la tercera ronda de Roland Garros: perdió en tres sets ante Matteo Arnaldi y protagonizó una inusual pataleta en el Court Suzanne Lenglen.
El tenista ruso, sin respuesta ante la efectividad del italiano, se salió de sus casillas y golpeó la raqueta en uno de sus muslos mientras corría la última parte del partido.