
Esta es la quinta vez que Tomás Barrios participa en la qualy del Australian Open, el primer Grand Slam de la temporada para el que nunca ha tenido el ranking que le permita entrar de forma directa al cuadro principal.
Solo la pudo superar una vez, en su primera expedición en 2022, con cuatro intentos fallidos consecutivos posteriores.
Una mala racha que el tenista chileno (107°) está tratando de romper esta semana en Melbourne Park. Búsqueda que esta madrugada comenzó con el pie derecho con su victoria en primera ronda sobre el francés Sascha Gueymard Wayenburg (198°) en dos sets.
Su próximo desafío será esta misma noche, cuando juegue con el estadounidense Michael Zheng (174°), un prometedor jugador de 21 años al que nunca ha enfrentado.
Para entrar al main draw de Australia, Barrios todavía deberá ganar un partido más, pero un triunfo hoy lo dejaría literalmente a un paso de conseguir el objetivo, incluso independiente del resultado en la hipotética tercera ronda de la fase de clasificación.
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Son 16 los cupos al cuadro principal del Australian Open que entrega la qualy, con cada clasificado teniendo que superar tres rondas.
Tomás Barrios ya pasó la primera barrera -a diferencia de Nicolás Jarry, que se despidió en el debut- y ahora debe saltar dos vallas más. Sin embargo, una victoria más lo acercaría mucho más a la meta de jugar por segunda vez en su carrera el main draw del Grand Slam oceánico.
Y esto tiene que ver con uno de los reglamentos más peculiares del circuito: los “perdedores afortunados” (lucky losers, como se les conoce en el mundo del tenis, por la terminología en inglés). Este recurso busca premiar a los jugadores que se quedaron ad portas de superar la qualy, en caso de que haya una deserción a último minuto de un jugador que ya estaba asegurado en el cuadro principal.
¿Cómo se define al receptor de este comodín? Por dos criterios. Primero, si llegó al menos a la última ronda de la qualy, y segundo, por su ranking.
Y esos criterios podrían favorecer a Barrios. El chillanejo partió como el cuarto cabeza de serie de la fase previa, pero tras la primera ronda ya quedó como el segundo máximo preclasificado, solo superado por el argentino Román Andrés Burruchaga (103°).
Es decir, si el chileno vuelve a ganar y avanza a tercera ronda se aseguraría quedar como segundo en la lista de postulantes para ser “perdedor afortunado”... y si Burruchaga pierde, quedaría con la pole position.

¿Difícil? Sí, pero no imposible. De hecho, el año pasado un chileno se vio favorecido por este mismo recurso: Cristian Garin, quien en Wimbledon se vio enfrentado a un escenario similar tras fallar en la tercera ronda de la qualy, pero igual logró entrar al main draw tras la baja del español Pablo Carreño-Busta. E incluso después avanzó una ronda, recompensando así la cuota de buena fortuna.
Claro, lo más sencillo es simplemente ganar los tres partidos que le corresponden y asegurar los boletos, pero Tomás Barrios debe tener presente que el de esta noche no es un partido más.
Tomás Barrios en la qualy del Australian Open
- 2022 - 3 triunfos, clasificó al cuadro principal (derrota en primera ronda)
- 2023 - 1 triunfo, eliminado en segunda ronda
- 2024 - eliminado en primera ronda
- 2025 - 1 triunfo, eliminado en segunda ronda







