Tomás Barrios vio una vez más frustrado su sueño de jugar el Australian Open. El tenista chileno, a diferencia de Nicolás Jarry, sí había logrado superar la primera ronda de la qualy, pero esta madrugada perdió en su segundo compromiso, ante el estadounidense Michael Zheng.

Fue un duelo extraño, donde Barrios tuvo que apelar a todo su amor propio para rasguñar un set, pero al final fue víctima de sus errores para terminar cayendo por 6-4, 6-7 y 6-2.

Un triste final en su intento de clasificar al cuadro principal del primer Grand Slam de la temporada. Esta, de hecho, era su quinta participación en la fase previa en Melbourne, y solo la pudo superar una vez; fue la primera, en un 2022 que parece cada vez más lejano.

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Una derrota doblemente dolorosa

Pero esta caída tiene algunos factores que la hacen más dolorosa que las anteriores.

De partida, con una victoria habría quedado con un pie y medio dentro del main draw en Melbourne. Claro, todavía habría tenido que jugar un partido más -le habría tocado un rival factible como el eslovaco Lukas Klein (136°)-, pero incluso perdiéndolo habría mantenido sus chances.

¿Por qué? Porque habría quedado primero en la lista para postular a ser “perdedor afortunado”. Este recurso, también conocido como “lucky loser” en inglés, busca premiar a aquellos jugadores con mejor ranking que se quedaron al borde de clasificar desde la qualy, si es que hay bajas de último minuto en el cuadro principal.

Como cuarto cabeza de serie en la fase previa, eso ya era una posibilidad incluso antes de empezar a competir en Australia, pero con el desarrollo de los días se acrecentó: el máximo favorito de la qualy (el alemán Yannick Hanfmann) entró directo al main draw justo antes de jugar su primer partido, y el segundo y tercero, el argentino Román Burruchaga y el georgiano Nikoloz Basilashvili, también ya quedaron eliminados.

Es decir, si Barrios ganaba hoy, habría tenido grandes chances de colarse al cuadro principal, ya fuera ganando su tercer y último partido, o como “perdedor afortunado”, considerando que es común que en los Grand Slams haya deserciones en los días y horas previas al comienzo del torneo.

Dejó pasar una gran oportunidad en Melbourne. Foto: danubeupperaustriaopen
Tomás BarriosDejó pasar una gran oportunidad en Melbourne. Foto: danubeupperaustriaopen

Sin ir más lejos, en el último Wimbledon Cristian Garin se vio beneficiado por este reglamento, entrando al cuadro principal pese a caer en la última ronda de la qualy, e incluso ganando un partido en el main draw.

Además, en un hecho no menor, en caso de haber pasado la qualy, Barrios (107°) se habría posicionado para regresar al top 100 del ranking ATP, un objetivo que no pudo lograr en toda la temporada pasada; su presencia en la élite del tenis mundial se limita solo a un par de semanas, en enero de 2024, tras lo cual nunca pudo volver.

De esta forma, el Australian Open solo contará con dos jugadores chilenos: Alejandro Tabilo y Cristian Garin, quienes entraron de forma directa.

¿Qué viene ahora para Tomás Barrios?

A no ser que pida invitación para algún torneo Challenger la próxima semana, Tomás Barrios regresará a las canchas recién recién a fin de mes. Será de local, en el Challenger de Concepción que arranca el 27 de enero y donde, al igual que Tabilo y Jarry, servirá como preparación para su otro gran desafío: la serie por Copa Davis ante Serbia en Santiago.

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