
Este miércoles se produjo el primer incidente climatológico en el Australian Open. Pero no fue el calor que suele marcar las jornadas en Melbourne, sino la lluvia, que obligó a suspender algunos partidos del cuarto día de competencia.
Pero eso cambiará pronto. Las autoridades están en alerta por la llegada de lo que se ha descrito como condiciones de “temperaturas extremas”, teniendo este sábado 24 como punto álgido.
Ese día, según los pronósticos, se registrarán temperaturas que pondrán en peligro la integridad de los tenistas; la mínima se estima que estará en los 20° C, mientras que la máxima podría alcanzar el doble, 40° C... a la sombra.
El sábado se terminarán de jugar los partidos por tercera ronda de los cuadros masculino y femenino, con estrellas como Jannik Sinner y Novak Djokovic pactados para ver acción, si es que siguen en competencia (lo que se asume ocurrirá).
Lee tambiénEl “nuevo Nadal” que ilusiona a España: se llama Rafael y partió ganando en el Australian Open¿Qué puede hacer el torneo al respecto? Casi de seguro, habrá que disputar todos los partidos de la jornada bajo techo, algo que limita la capacidad de programación, ya que solo tres recintos en Melbourne Park tienen cobertura artificial: la Arena Rod Laver, la Arena John Cain y la Arena Margaret Court, los estadios principales.
Las otras canchas no cuentan con techo retráctil, por lo que habrá que ver si ya más cerca de la noche presentan las condiciones para ver acción sin arriesgar la salud de los tenistas.

El nuevo protocolo de calor
Para esta temporada, la ATP y la Federación Internacional de Tenis actualizaron sus reglamentos sobre el protocolo a seguir en caso de “calor extremo”.
Estas modificaciones incluyen la posibilidad de suspender los partidos durante 10 minutos en cada set en caso de que las temperaturas excedan los 30°, y simplemente paralizar la acción si se sobrepasan los 32,2°.
El Australian Open sería la prueba de fuego para ver en acción estas medidas, y se anticipa que el sábado se implementarán.
La buena noticia es que, de acuerdo a los pronósticos, las condiciones de ese día no se repetirán nuevamente hasta el final del torneo, pactado para el 1 de febrero, con la final de varones.






