
Novak Djokovic (4°) tenía todo en contra en su duelo de cuartos de final del Australian Open contra el italiano Lorenzo Musetti (5°). El serbio veía escaparse la opción de clasificar a semifinales, pero factor suerte o no, una inesperada situación le permitió meterse por decimatercera vez en su carrera entre los cuatro mejores en Melbourne Park.
Todo sucedió en el cuarto juego del tercer set. Nole vencía por 3-1, pero se encontraba dos sets a cero abajo (4-6 y 3-6), ante un italiano que brillaba sobre la cancha del Rod Laver Arena. Sin embargo, su nivel había comenzado a decaer y había una razón: sintió un pinchazo del que no pudo reponerse y debió retirarse.

Una historia de crueldad máxima, pocas veces vista en la historia del tenis mundial. “Es tu cuerpo, yo te apoyaré en la decisión que tomes”, le decía a Musetti su entrenador, el español José Perlas. Y la respuesta no se hizo esperar. Definitivamente, el número cinco del mundo no podía seguir en carrera.
Djokovic: “Estaba yéndome a casa, no sé qué más decir”
Mientas el italiano tomaba la decisión, Djokovic miraba incrédulo cómo se le abría una inesperaba puerta. Por segunda vez en el torneo, uno de sus rivales se retiraba. Ya le había pasado en octavos, cuando el checo Jakub Mensik ni siquiera se presentó al partido.

Luego del confirmado retiro de Musetti, Nole habló con pesar sobre lo sucedido. “No sé qué decir salvo que lo siento por él. Jugó mucho mejor, y esta noche iba de camino a casa. No sé qué decir, estas cosas pasan en el deporte. Me ha pasado varias veces“, puntualizó el exnúmero uno del mundo.
Además, el serbio expuso: "qué mala suerte. Le deseo una pronta recuperación y, sin duda, debería haber ganado hoy“.
Ahora, Djokovic se mentaliza para jugar su cuarta semifinal consecutiva del Australian Open, donde jugará ante el ganador de Jannik Sinner (2°) versus Ben Shelton (7°).







