
Ayrna Sabalenka (1a) y Elena Rybakina (5a) respondieron a las expectativas y brindaron una excelente final del Australian Open 2026. Un duelo que se inclinó, sorpresivamente a favor de la tenista kazaja en tres sets por 6-4, 3-6 y 6-4.
Fue una ardua batalla que se extendió por dos horas y 19 minutos en donde la número uno del mundo luchó, pero no pudo ante la garra y el buen tenis que exhibió su retadora en Melbourne Park.
Rybakina y una muestra de fortaleza mental
Todo comenzó de la mejor manera para la número cinco del mundo, que en el primer juego del partido logró quebrar el saque se su oponente.

Fue lo que necesitó para poder llevarse el parcial y empezar a enrielar su revancha de lo ocurrido en 2023, cuando fue la bielorrusa quien se quedó con la final.
Esta vez, la historia estaba destinada a ser escrita de otra manera. Pese a que, tras el primer set, todo comenzó a encaminarse a favor de Sabalenka.
La mejor tenista del planeta inició la remontada en el segundo parcial, cuando a diferencia de lo sucedido en el comienzo, sus golpes sí initimidaron a Rybakina, a tal punto que logró quebrar en el décimo juego, para emparejar la cuenta.
Y en el tercero, las cosas se pusieron aún mejores para la dos veces campeona en Melbourne Park. Llegó a estar 3-0 arriba, gracias a un nuevo rompimiento en el segundo game.
Pero fue en ese momento donde la tenista de Kazajistán demostró su increíble fortaleza mental. Comenzó a escuchar los mensajes que desde el box llegaban por parte de su equipo. Se focalizó, y el resto fue magia.

Quebró en el quinto y en el séptimo lo hizo de nuevo. Nervios de acero y tenis envidiable para gestionar una remontada inolvidable. La ventaja que obtuvo no la dejó escapar y eso le bastó para ser campeona. Segundo grand slam para Rybakina, tras Wimbledon.
Decable para Sabalenko que pierde su segunda final consecutiva en Melbourne y la tercera desde que dejó escapar Roland Garros el año pasado.








