
Carlos Alcaraz (1°) cumplió con las previsiones y se coronó, por primera vez en su carrera como campeón del Australian Open, batiendo a quien más ha ganado el torneo, el serbio Novak Djokovic (4°).
Como expresión de lucha, el partido dio opciones de prolongarse más de lo esperado, luego que el tenista de 38 años entrara con todo al Rod Laver Arena y se quedara con el primer parcial.
Pero de ahí en más, el físico no lo acompañó. Si bien Nole peleó, como siempre, y tenísticamente nunca fue mucho menos que el murciano, este sacó ventajas en los momentos claves. Así el español se quedó con el partido en cuartro parciales por 2-6, 6-2, 6-3 y 7-5 en tres horas y cuatro minutos.

Impresionante arranque de Djokovic
En Melbourne Park, todos los presentes en el court central vieron con sorpresa cómo el ganador del torneo en 10 ocasiones empezó con un ritmo demencial sobre la pista.
Con quiebres en el cuarto y octavo juegos, “Djoker” necesitó de solamente 34 minutos para ganar el set y empezar a poner en aprietos a su rival 16 años menor.
Remontada a lo grande de Carlos Alcaraz
Pero fue desde ahí, que Alcaraz sintió la herida. Como león enjaulado salió a buscar poner las cosas en su lugar. En el segundo game del set y en el séptimo, le demostró a la leyenda que tenía enfrente que no se lo iba a poner fácil, emparejando la cuenta.

En el tercero, Djokovic comenzó a sentir el peso del esfuerzo de las cuatro horas y 12 minutos que debió luchar contra Jannik Sinner para llegar a esta final. El de Murcia lo entendió y lo hizo correr por toda la cancha, de lado a lado.
Así llegó un primer quiebre en el quinto juego y otro en el noveno para ganar el parcial, ponerse adelante y empezar a probarse la corona.
Djokovic entendió que debía jugarse la vida para prolongar un poco más su estadía en el que bien pudo ser su último partido en Australia. Sacando fuerzas de donde no las había, y apelando a su enorme calidad, fue capaz de levantar tres pelotas de rompimiento en el segundo game.
Y no solo eso, tuvo uno a favor en el noveno, pero no pudo concretarlo. El de 22 años, no quería dar más espacios, pero el veterano no cedía.
Sin embargo, Nole ya no podía más. En el undécimo juego del cuarto set, Alcaraz aprovechó su primer match point y no lo dejó escapar.
Carlitos logró el grand slam que le faltaba. La alegría se apoderó del español y a un costado, Djokovic veía cómo se le iba, quizás, su última oportunidad de volver a ganar un grand slam.








