
Luego del ataque de Estados Unidos e Israel a Irán, la tensión en Medio Oriente una vez más está en un punto álgido. Y uno de los grandes eventos deportivos que se estaban desarrollando en la zona era el ATP de Dubai, un prestigioso evento que reúne a varios de los mejores tenistas del planeta y se disputa en paralelo al Chile Open.
De hecho, con la final programada para hoy, desde temprano comenzaron a circular informaciones que hablaban de la cancelación del duelo, por la amenaza de seguridad en el que está inserto Emiratos Árabes, el país organizador.
Ese era el rumor... hasta que uno de sus protagonistas, el neerlandés Tallon Griekspoor avisó que no se presentaría, entregándole la copa en bandeja al ruso Daniil Medvedev, quien así se coronó campeón por “walkover” sin jugar.
Si bien Griekspoor mostró señales de molestias físicas en su duelo de este viernes por semifinales contra Andrey Rublev, casi de inmediato surgieron interrogantes si en verdad estaba tan lesionado que ni siquiera podía intentar jugar... o si hubo algún tipo de presión para así no correr riesgos y poder dar por finalizado el torneo.

“Hice todo lo que pude”
Pues bien, luego de una breve y poco emotiva ceremonia de premiación, fue el mismo neerlandés quien respondió a las inerrogantes.

“Anoche estuve mucho tiempo con el doctor y el fisioterapeuta, no pensé que fuera tan grave, pero tal vez fue por la adrenalina y los calmantes que tomé”, apuntó Griekspoor a la transmisión oficial.
“Hice todo lo que pude, pero desperté esta mañana y no me sentía muy bien. Fui al hospital, me hice exámenes y mostraron que tenía un desgarro en el tendón de la corva, que ocurrió ayer”, agregó, explicando que la dolencia incluso le hará perderse los próximos Masters 1000 de Indian Wells y Miami.
“Fue una desición difícil (no jugar la final) y ahora trataré de recuperarme lo más rápido posible para poder volver a la canchas“, concluyó.








